Apartado 15.Apuntes para una historia de la normalización María Jesús Moro Piñeiro
Apuntes para una historia de la normalización
María Jesús Moro Piñeiro
Quinta etapa, expansión normativa, desde 1990 en adelante
Este periodo está caracterizado por un crecimiento exponencial de la normativa existente hasta el momento, tanto cuantitativa como cualitativamente. Por una parte, por el incremento numérico que experimentan las normativas, y por otra, por los nuevos aspectos y campos a los que las nuevas estandarizaciones conciernen. Puede afirmarse que esta expansión guarda relación con el contexto mundial, definido por dos circunstancias que se producen simultáneamente durante este periodo: la globalización de los mercados y, desde el punto de vista estrictamente europeo, la necesidad percibida de configurar una realidad comunitaria normativa única y al mismo tiempo, la de que dicha normativa esté armonizada entre los distintos países miembros. En 1961 se crea el Comité Europeo de Normalización (CEN) con el cometido de fomentar la economía europea en el mercado global, lograr el bienestar de los ciudadanos europeos y el medio ambiente y proporcionar una infraestructura eficiente a las partes interesadas para el desarrollo, el mantenimiento y la distribución de sistemas estándares coherentes y especificaciones.
Las normas europeas son adoptadas en la actualidad por alguno de los tres organismos europeos de normalización: el Comité Europeo de Normalización (CEN), el Comité Europeo de Normalización Electrotécnica (CENELEC) y el Instituto Europeo de Normas de Telecomunicación (ETS). Por otro lado, en el ámbito nacional la normalización está gestionada por los organismos nacionales de normalización, que son los que deben adoptar y publicar normas en cada uno de los países, incorporando todas las normas europeas mediante normas nacionales idénticas y procediendo a la retirada de cualquier norma nacional cuyo contenido pueda entrar en conflicto con la norma europea. Un tipo concreto de normas europeas son las normas armonizadas que están elaboradas por un organismo de normalización europeo a partir de un mandato de la Comisión Europea. En cuanto al cumplimiento, los requisitos técnicos son obligatorios, mientras que las normas armonizadas son, generalmente, voluntarias.
En el año 1985, se crea la Nouvelle Approche. La Comisión exigía en cada uno de los diferentes ámbitos el cumplimiento de ciertos requisitos esenciales relacionados principalmente con la salud y la seguridad de los consumidores para que fueran respetados en el mercado europeo. No obstante, dejaba al cargo de los distintos organismos nacionales la misión de verificarlos. Este sistema evolucionaría y, con este último propósito, se creó en el año 2006 el marcado o marca CE (36), que significa Conformité Européene y se creó para ciertos grupos o productos industriales apoyándose en la Directiva 93/68/CEE y que garantiza que el producto que lo posee cumple con los requisitos mínimos legales y técnicos en materia de seguridad de los Estados miembros de la Unión Europea como una de las herramientas de mayor importancia de la Unión Europea. Nació con la finalidad de garantizar la libre circulación de productos entre los diferentes Estados miembros y permite garantizar que estos cumplen con la legislación vigente y, por tanto, son seguros en cuanto a su uso.
El progreso en las comunicaciones impulsó el cambio de sistema de medida del tiempo, pasándose del uso del tiempo local al del tiempo universal coordinado (UTC).
El nuevo marcado se convierte pronto en un reputado sello, que avala y prestigia los productos que lo poseen y pasa a ser percibido como una garantía para los consumidores y asegura, además, la libre competencia entre los diferentes países, independientemente de donde se produzca, con idénticos requisitos, pero, además, supone para el producto que la exhibe una referencia mundial reconocible, por lo que es profusamente imitada y en ocasiones confundida con “China Export” que exhibe las mismas siglas con un logo similar. El marcado CE se fija a un producto para indicar que se encuentra dentro del alcance de las aproximadamente 20 directivas, denominadas de “nuevo enfoque” o new approach, que pueden ponerse en servicio y venderse legalmente en los países que conforman la Unión Europea, lo que constituye un pasaporte para el comercio dentro de los países de la CEE.
Para aquellos productos fabricados fuera de la Unión Europea, el importador debe asegurarse de que el fabricante externo a la Unión Europea haya cumplido todos los requisitos necesarios para poder dotarlo de dicho marcado. La normativa abarca no solamente los productos, sino su etiquetado, envasado y embalaje. Esto incluye requisitos como trazabilidad, seguridad química, seguridad alimentaria, etc.
En el año 1972 surgió el concepto de “economía sostenible”(37). La ONU creó la comisión Brundtland para el estudio de las interrelaciones existentes entre desarrollo económico y protección medioambiental, cuyo enfoque se basó en el logro de una justicia intergeneracional, conscientes de que decisiones actuales tendrán impacto en las generaciones futuras.
La sostenibilidad medioambiental implica la gestión de los productos a lo largo de su ciclo de vida completo, es decir, desde su entrada en la fábrica hasta que el producto se convierte en residuo. De este contexto surge el concepto de “logística inversa“ (reverse logistic). La normativa europea comienza así a plantear un nuevo paradigma. Los empresarios asociados a la fabricación y distribución de un producto deben controlar los costes relacionados con la correcta gestión del mismo convertido en residuo por el consumidor final. Esto implica la consolidación europea de los denominados “mercados de materias secundarias”, de una forma ordenada y transparente. Van surgiendo así las distintas directivas europeas por categorías de residuo, que establecen objetivos cuantitativos de reciclado y valorización: directiva de envases y residuos (E+RE) con objetivos en 2001, revisados en 2006; directiva para vehículos fuera de uso (VFU), directiva de residuos de equipos eléctricos y electrónicos; línea marrón (REEE), normativa para los residuos de equipos electrodomésticos. Línea blanca (REE), normativa para residuos de construcción y demolición (RCD), así como las normativas para la gestión del plástico procedente de invernaderos o para el tratamiento de los envases fitosanitarios.
En el año 1992, coincidiendo con la UN’s Earth Summit, se publicó la primera norma privada de gestión medioambiental, la B.S. 7750. Desde ISO se formó casi inmediatamente un comité técnico para utilizar la B.S. 7750 como referencia, dando lugar a la primera de las series ISO 14000 que se publicó en el año 1996. La norma requiere identificar los objetivos medioambientales y establecer metas, procedimientos y procesos para conseguirlos. Al igual que ocurrió en su momento con las normas ISO 9000/9001, esta familia de normas se convierte en una garantía de la forma de hacer de la organización, que queda documentada y de la sistemática de la empresa. La organización que asume la norma puede auditar por tercera parte acreditada la certificación que asegura su cumplimiento. En los inicios del siglo XXI continuaron creciendo y desarrollándose las ISO 9000, que han experimentado desde su creación sucesivas revisiones. Una de las características más novedosas de esta etapa es la extensión a campos hasta entonces inéditos de la normalización y la certificación, campos como el de la calidad medioambiental, a través de la norma medioambiental ISO 14001 (38), que se ha hecho muy popular, aunque no tanto como la ISO 9000/9001.
Durante esta etapa, se inició la discusión para la transposición de la directiva Sévéso II, tras el desastre acaecido en dicha localidad italiana en 1976, para la creación de nuevas nor-mas sobre riesgos tecnológicos que ha dado lugar a REACH (registro, evaluación, autorización y restricción de sustancias y mezclas químicas). REACH 39) obliga a las empresas, fabricantes y proveedores a proporcionar información sobre los riesgos que presentan las sustancias y mezclas químicas y sobre cómo deben ser manipuladas a lo largo de la cadena de suministro.
También han proliferado en esta etapa los sellos específicos certificando diversos aspectos relacionados con la sostenibilidad medioambiental, la diversidad biológica o las condiciones de los productores como los relativos a la protección de ciertas especies como los delfines, con relación al tamaño de las mallas de pesca utilizadas en la pesca del atún y otros relacionados con el mantenimiento de la biodiversidad de las aves en las explotaciones cafetaleras. Surgen sellos que garantizan que los productos que cuentan con ellos proceden de un comercio justo para los pequeños agricultores de países emergentes y otros para asegurar que el mobiliario realizado con maderas tropicales procede de plantaciones sostenibles y no de la deforestación de dichos bosques. Son sellos que aseguran el bienestar animal y la no experimentación en animales en determinados productos.
La norma SA 8000 surgió en el año 1997, creada por una organización estadounidense llamada Responsabilidad Social Corporativa (Social Accountability International, SAI). Esta norma establece las condiciones mínimas necesarias para alcanzar un ambiente de trabajo seguro y saludable, así como la libertad de asociación y negociación colectiva y la estrategia empresarial para tratar los aspectos sociales relacionados con el trabajo, proporcionando reglas sobre la duración de la jornada, salarios, lucha contra la discriminación y trabajo infantil o forzado. La SA 8000 requiere certificación por una tercera parte acreditada de las condiciones de trabajo de una organización, es de aplicación a países tanto desarrollados como emergentes y es apropiada tanto para grandes como para pequeñas empresas. Es un código de conducta basado en las convenciones de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en la Convención de Naciones Unidas sobre los derechos de los niños.
En 1998 se creó una nueva serie normativa, las BS.OHSAS 18001 (40) inspiradas en las normas inglesas BS 8800 y que tienen como objetivo convertirse en referentes de la certificación de sistemas de gestión de la seguridad y la salud en el trabajo. Para su creación, se reunieron organismos certificadores de 15 países de Europa, Asia y América, con el objetivo de crear la primera norma de certificación de un sistema de seguridad y salud con alcance global. La norma ISO 45001 sobre sistemas de gestión de la seguridad y salud en el trabajo establece un periodo máximo de tres años de transición para poder adaptar los sistemas de gestión de seguridad y salud en el trabajo que cumplen actualmente con los requisitos del estándar OHSAS 18001.
Otro de los hitos a reseñar es la aparición del concepto de “huella ambiental de producto” (HAP) (41). En la Unión Europea se ha traducido en una metodología destinada a calcular el impacto medioambiental total de los productos, promoviendo un mercado único en la UE para los artículos ecológicos. Los trabajos para la norma dieron comienzo en el año 2011, en 2013 se publicó la metodología (HAP).
Surgen nuevas certificaciones que permiten evaluar aspectos no incluidos hasta el momento y colaterales a la actividad industrial o productiva en general. Bienes y servicios de diferente naturaleza pueden ser certificados mediante normas específicas, ya se trate de organismos públicos o privados, hospitales, escuelas, hoteles o espacios naturales.
Conclusiones
El establecimiento de conceptos y significados compartidos es condición previa para la interacción cultural. La normalización es un proceso muy antiguo que entronca con los orígenes de la civilización y que a lo largo de la historia ha sido una herramienta útil para propiciar el intercambio, tanto transnacional como transcultural. En este artículo se han tratado sus precedentes, así como sus orígenes a partir del último periodo del siglo XVIII. Acontecimientos como la Revolución Francesa, movimientos como La Ilustración y cambios sociales como la Revolución Industrial propiciaron cambios trascendentales para la estandarización como la creación e implantación del sistema métrico decimal. La Revolución Industrial impulsó la necesidad de la división del trabajo y esto, a su vez, impuso la necesidad de una fabricación basada en la intercambiabilidad de los componentes. Los avances científicos y técnicos y los cambios que estos produjeron, fueron requiriendo paulatinamente la creación de nuevos patrones y unidades de medida y exigiendo al mismo tiempo incrementar la precisión tanto de unos como de otras, a través de procedimientos e instrumentos cada vez más sofisticados.
Pero los cambios sociales experimentados y el incremento del comercio internacional impulsado por las potencias coloniales provocaron nuevos consensos normalizadores en otros campos, como el que tuvo lugar a finales del siglo XVIII, con la adopción del patrón oro, modelizado por David Hume en 1752 (42). Fue el primer modelo de equilibrio general en economía, un modelo que se mantendría a lo largo del siglo XIX.
La Revolución Industrial, la colonización europea, el auge industrializador, la mecanización de la agricultura, la introducción de los abonos químicos, la internacionalización de los mercados, junto con los avances tecnológicos alcanzados, fueron requiriendo nuevos acuerdos internacionales para dar respuesta adecuada a la nueva realidad. La generalización de las comunicaciones internacionales y de los transportes a larga distancia transformaron incluso la forma tradicional de medir el tiempo. En el siglo XIX, se produjo el abandono del uso de la hora local. Invenciones como el ferrocarril conllevan la exigencia de un mismo tiempo, en los trayectos cortos. Mientras que el telégrafo permite difundir de forma simple y con la precisión adecuada, una hora patrón. Estos cambios culminarían en 1887 con la adopción del sistema internacional de husos horarios, el tiempo universal coordinado, TUC, que es el tiempo solar medio del meridiano de Greenwich (GMT) (43).
La normalización como fenómeno es susceptible de ser analizada desde diversas disciplinas, con diferentes enfoques y perspectivas. Para unos, constituye la base de la tecnociencia universal. Otros, sin embargo, inciden en su uso como herramienta de poder y dominación (44). Para ciertos historiadores, la normalización mata la creatividad humana y la constriñe, mientras que en algunos ámbitos, la sistematización basada en estándares es percibida como causante de llevar el comportamiento corporativo a un estado racional (45).
La estandarización en sus inicios estaba prácticamente confinada al ámbito de la tecnología y la ingeniería, pero esta realidad ha cambiado radicalmente y actualmente abarca temas muy diversos.
Numerosos estándares de los muchos creados continúan aún vigentes. Otros, sin embargo, no han logrado imponerse, o bien han caído en desuso, o simplemente han quedado obsoletos, mientras que algunos continúan su evolución.
Pero no todos los estándares existentes son globales. Algunos se mantienen en ciertas zonas geográficas en convivencia con otros diferentes, por razones históricas. Tal es el caso de la energía eléctrica, cuyos voltajes, frecuencias y dispositivos de conexión difieren dependiendo de los países, tam-poco las unidades de medida y peso se han uniformado pese a la globalización. Estados Unidos continúa utilizando las unidades del antiguo sistema imperial británico y lo mismo ocurre con los anchos de vía, en el transporte ferroviario aún en nuestros días. Mientras, las nuevas tecnologías emergentes continuarán precisando y dando lugar a nuevos estándares y regulaciones.
Se ha recorrido un largo trecho entre aquellas normas, consideradas meras recomendaciones, y la situación actual en la que la normalización modela nuestra realidad cotidiana.
Bibliografía
– Kula, W. Las medidas y los hombres. Ed. Siglo XXI, Madrid, 1999.
– Zorzi, A., Venice de Golden age 697 – 1797, Ed. Abbeville Press, N.Y., 1983.
– Smith, A., La riqueza de las naciones: Libros I – II
– III y selección de los libros IV y V., Ed. Alianza, Madrid; p. 814. 2011.
– Rothenberg, G. E., The art of warfare in the age of Napoleon. Ed. Indiana University Press, USA, 1980.
– Le Systeme Gribeauval ou la question de la standarisation au XVIII siècle. Berkowitz, H., Dumez, H., Annales de mines – Gérer e comprendre, 2016/3, número 125, p. 41 – 50.
– Alder, K., Engineering the Revolution: Arms and Enlightenment in France 1763 – 1815. Ed. Chicago Press. Chicago & Londres, 2010.
– Thomson, K., Jefferson´s Shadow, the story of His Science. Ed. Yale University Press, New Haven London, 2012; p. 321.
– Green McL., C., Eli Withney and the birth of American Technology. Ed. Oscar Handlin, Pearson, 1997; p. 224.
– Lorenzo Pardo, J. A., La revolución del metro. Ed. Celeste Ediciones S. A., Madrid, 1999; p. 224.
– History of Technology, volume Twenty – eight. Ed. Ion Inksler. The Institute of Historical Research, University of London, Bloomsbury, 2016.
– Alder, K. La medida de todas las cosas la odisea de siete años y el error oculto que transformaron el mundo Taurus historia series, 496 p. Ed. Taurus, 2003.
– Agudo Sanchíz, A., Estrada Saavedra, M., (coordinadores). Formas reales de la dominación del estado: perspectivas interdisciplinares del poder y la política. Ed. El Colegio de México Centro de Estudios Sociológicos. México D.F., 2014; p.
880.
– Agudo Sanchíz, A., Estrada Saavedra, M. opus cit.
– York, J., Calitividad, La mejora simultánea de la calidad y la productividad. Ed. Marcombo, Barcelona, 1994.
– Ertl, A. W., The Political Economic Foundation of Democratic Capitalism: From Genesis to Maturation. Ed. Brown Walker Press, Boca Raton, 2007.
– Kent, D.J. Nikola Tesla inventor: una vida llena de electricidad Ed. Ediciones Librero, 2017; p.248.
– P. A., Soskice, P., Varieties of Capitalism: The institutional Foundations of comparative advantage. Ed. Oxford University Press, G. Britain, 2001.
– Rodriguez, M., R. E. Olds and Industrial Lansing. Ed. Arcadia Publishing, G. Britain, 2004.
– Taylor, F. W., Fayol, H., Lender, H. H. Principios de la Administración Científica. Ed. Edigrama, 2003;
p. 234
– C. Citroën: The complet story. Ed. The Crowood Ltd., U.K., 2014.
– Womack, J. P., Jones, D. T., Roos, D., La máquina que cambió el mundo. Ed. Profit S.L., Barcelona, 2017.
– Ford, H. Edit. Mi vida y obra. Edit. Createspace Independent Pub, 2014; p. 308.
– Engineering Standards Committe, Properties of British Standard Section (Classic Reprint). Ed. Fb & c Limited. G. Britain, 2018; p.62.
– Clemens, K.A., The life of Herbert Hoover: Imperfect Visionary, 1918 – 1928, Ed. Palgrave McMillan, 2010.
– Simplified Practice, what it is and what it Offers: Summary of Activities of the Division of Simplified Practice and Description of Services Offered to American Industries U.S. Government Printing Office, 1929; p. 67.
– Ludvigsen, K., Ferdinand Porsche – Genesis of Genius: Road, Racing and Aviation Innovation 1900 to 1933, Ed. Bentley Publishers, 2009; p. 496.
– Mc William, R.C. BSI The First Hundred Years, 1901 – 2001: a Century of Achievement. Ed. Institution of Civil Engineers. London, 2001; p. 106.
– Calavera Opi, C., Jimenez Ruiz, I. Dibujo Técnico II. Ed. Paraninfo, 2014.
– Bowers, B. R.E.B. Crompton: an account of his electrical work, Ed. H.M.S.O. London, 1969; p. 32.
– Yates, J., Murphy, C.N. Engineering Rules: Global Standard Setting since 1880. Ed. Johns Hopkins University Press. Baltimore, 2019.
– Yates, J., Murphy, C.N. “Charles le Maistre: Entrepreneur in International Standarization”. Entreprise et Histoires, 51 (2008).
– https://www.iso.org.
– Krulikowski, A. Fundamentals of Geometric Dimensioning and Tolerancing. Second Edition. Ed. DELMAR, Thomson Learning, EE.UU, 1997.
– Ligett, J.V. Fundamentals of Position Tolerance. Ed. Society of Manufacturing Engineers, 1970; p. 195.
– https://www.normas-iso.com
– Escalera Izquierdo, G. Marcado CE: un elemento de integración para la empresa globalizada. Ed. Luna SL. Madrid, 2001.
– Bermejo, R. Economía sostenible: principios, conceptos e instrumentos. Vol. 8 de Serie General. Ed. Bakeaz, 2001; p. 374.
– Roberts, H., Robinson, G., ISO 14001 EMS Manual de Sistema de Gestión Medioambiental. Ed. Thomson Paraninfo, 1999.
– Fernández García, R. Reach: la nueva normativa de la Unión Europea en materia de sustancias y preparados químicos. Ed. Club Universitario, 2007;
p. 104.
– Enríquez Palomino, A., Sánchez Rivero, J. M. La Norma OHSAS 18001 Utilidad y Aplicación Práctica. Ed. Fundación Confemetal, 2006.
– https://ec.europa.eu
– Frieden, J. A. Capitalismo global: el trasfondo económico de la historia del siglo XX. Ed. Crítica,. Grupo Planeta. (GBS). Barcelona. 2013, pp. 726.
– Alcolea Jiménez, J., Bussons Gordo, M., Historia del tiempo: evolución de los relojes y calendarios, 2008. VI Curso de Astrofísica en Sigüenza. Cursos de Verano de la Universidad de Alcalá de Henares.
– Kula, W. opus cit.
– History of Technology. Volume Twenty-eight, op. cit.
http://www.tecnicaindustrial.es/TIFrontal/a-10385-apuntes-historia-normalizacion.aspx
Comentarios
Publicar un comentario