Ejemplos de Informes no financieros

 

NFRD

 

Ejemplos guardados en drive:

 Herramientas

A diferencia de las Cuentas Anuales, que se elaboran en base al Plan General Contable, el EINF no tiene una «guía oficial» que explique cómo debe presentarse, pero aquellos obligados a presentar el Estado de Información No Financiera deben basarse en diferentes marcos nacionales, de la UE e internacionales, como pueden ser el Sistema de Gestión y Auditoría Medioambientales, el Pacto Mundial de Naciones Unidas, el Acuerdo de París o los Objetivos de Desarrollo sostenible, así como diferentes estándares internacionales, como las normas ISO 37301 de sistemas de gestión de compliance, la ISO 37001 de sistemas de gestión de compliance antisoborno o la ISO 14001 de sistemas de gestión de compliance ambiental, por citar algunos ejemplos.

En cualquier caso, el EINF se adjuntará al informe de gestión que se presenta con las Cuentas Anuales de la empresa, aunque también puede presentarse por separado.

Debe ser aprobado por la Junta del Consejo de Administración de la empresa y ha de presentarse como un punto separado del orden del día para ser aprobado por la Junta General de Accionistas. Siguiendo los mismos criterios, proceso y plazos que el informe de gestión.

Índice de contenidos de los Principios de Banca responsable UNEP FI

Requisitos de informes y autoevaluación

Principio 1: Alineamiento
Alinearemos nuestra estrategia comercial para que sea coherente y contribuya a las necesidades de las personas y los objetivos de la sociedad, tal como se expresa en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el Acuerdo Climático de París y los marcos nacionales y regionales relevantes.  

1.1 Describa (de alto nivel) el modelo de negocio de su banco, incluidos los principales segmentos de clientes atendidos, los tipos de productos y servicios proporcionados, los principales sectores y tipos de actividades, y donde sea relevante las tecnologías financiadas en las principales geografías en las que su banco tiene operaciones u ofrece productos y servicios.

BBVA es un grupo financiero global con una posición de liderazgo en el mercado español, es la mayor institución financiera de México y cuenta con franquicias líder en América del Sur y en Turquía.
A cierre de 2020, BBVA contaba con 736 mil de millones de activos, 80,7 millones de clientes, 7.432 oficinas y presencia en 30 países.  

"BBVA en resumen " e "Información financiera del Grupo " del Informe Anual 2020 ( en adelante, IA 2020)

 1.2 Describa cómo su banco se ha alineado y / o planea alinear su estrategia para ser coherente y contribuir a los objetivos de la sociedad, como se expresa en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el Acuerdo Climático de París y los marcos nacionales y regionales relevantes. 
 En 2019, BBVA incorporó la sostenibilidad como una de sus 6 prioridades estratégicas a nivel global para su alineación con el Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)
 
2.1 Análisis de impacto:
Demuestre que su banco ha identificado las áreas en las que tiene su impacto positivo y negativo más significativo (potencial) a través de un análisis de impacto que cumple con los siguientes elementos:
a) Alcance: Las principales áreas de negocio, productos / servicios del banco en las principales geografías en las que opera el banco han sido como se describe en 1.1. han sido considerados en el alcance del análisis.
b) Escala de exposición: al identificar sus áreas de impacto más significativo, el banco ha considerado dónde está su negocio principal / sus actividades principales en términos de industrias, tecnologías y geografías.
c) Contexto y relevancia: Su banco ha tenido en cuenta los desafíos y prioridades más relevantes relacionados con el desarrollo sostenible en los países / regiones en los que opera.
d) Escala e intensidad / importancia del impacto: al identificar sus áreas de impacto más significativo, el banco ha considerado la escala e intensidad / importancia de los (potenciales) impactos sociales, económicos y ambientales resultantes de las actividades del banco y la provisión de productos y servicios.
(su banco debería haberse comprometido con las partes interesadas relevantes para ayudar a informar su análisis bajo los elementos c) y d))

Muestre que basándose en este análisis, el banco:
• Identificó y reveló sus áreas de impacto positivo y negativo más significativo (potencial)
• Identificó oportunidades comerciales estratégicas en relación con el aumento de los impactos positivos / reducción de los impactos negativos.  
 
2.2 Configuración de Objetivos
Muestre que el banco ha establecido y publicado un mínimo de dos objetivos específicos, medibles (pueden ser cualitativos o cuantitativos), alcanzables, relevantes y de duración determinada (SMART), que abordan al menos dos de las "áreas de impacto más significativo" identificadas, resultante de las actividades del banco y la provisión de productos y servicios.

Muestre que estos objetivos están vinculados e impulsan la alineación y una mayor contribución a los Objetivos de Desarrollo Sostenible apropiados, los objetivos del Acuerdo de París y otros marcos internacionales, nacionales o regionales relevantes. El banco debería haber identificado una línea base (evaluada en relación con un año en particular) y haber establecido objetivos en función de esta línea base.

Demuestre que el banco ha analizado y reconocido los impactos negativos significativos (potenciales) de los objetivos establecidos en otras dimensiones de los objetivos de los ODS / cambio climático / sociedad y que ha establecido acciones relevantes para mitigarlos en la medida de lo posible para maximizar el positivo neto impacto de los objetivos establecidos.
 
 
2.3 Planes para implementación y monitoreo de objetivos
Muestre que su banco ha definido acciones e hitos para cumplir con los objetivos establecidos.

Muestre que su banco ha establecido los medios para medir y monitorear el progreso en relación con los objetivos establecidos. Las definiciones de los indicadores clave de rendimiento, cualquier cambio en estas definiciones y cualquier rebase de las líneas base deben ser transparentes.  
 

3.1 Proporcione una descripción general de las políticas y prácticas que su banco ha implementado y / o planea implementar para promover relaciones responsables con sus clientes. Esto debe incluir información de alto nivel sobre los programas y acciones implementados (y / o planificados), su escala y, cuando sea posible, los resultados de los mismos  

4.1 Describa con qué partes interesadas (o grupos / tipos de partes interesadas) ha consultado, comprometido, colaborado o asociado su banco con el fin de implementar estos 

Principios y mejorar los impactos de su banco. Esto debe incluir una descripción general de alto nivel de cómo su banco ha identificado a las partes interesadas relevantes y qué problemas fueron abordados / resultados logrados.

5.1 Describa las estructuras, políticas y procedimientos de gobernanza relevantes que su banco ha implementado / está planeando implementar para administrar impactos significativos positivos y negativos (potenciales) y apoyar la implementación efectiva de los Principios. 

5.2 Describa las iniciativas y medidas que su banco ha implementado o está planeando implementar para fomentar una cultura de banca responsable entre sus empleados. Esto debe incluir una visión general de alto nivel de creación de capacidad, inclusión en estructuras de remuneración y gestión del desempeño y comunicación de liderazgo, entre otros. 

5.3 Estructura de gobierno para la implementación de los principios

Demuestre que su banco cuenta con una estructura de gobierno para la implementación del PBR, que incluye:
a) establecimiento de objetivos y acciones para alcanzar los objetivos establecidos.
b) medidas correctivas en caso de que no se alcancen objetivos o hitos o se detecten impactos negativos inesperados. 

Principio 6: Transparencia y responsabilidad

6.1 Progreso en la implementación de los principios para la banca responsable

Muestre que su banco ha progresado en la implementación de los seis Principios en los últimos 12 meses (hasta 18 meses en su primer informe después de convertirse en signatario), además de establecer e implementar objetivos en un mínimo de dos áreas (ver 2.1-2.4).

Muestre que su banco ha considerado las buenas prácticas internacionales / regionales existentes y emergentes relevantes para la implementación de los seis Principios para la Banca Responsable. En base a esto, ha definido prioridades y ambiciones para alinearse con las buenas prácticas.

Muestre que su banco ha implementado / está trabajando en la implementación de cambios en las prácticas existentes para reflejar y estar en línea con las buenas prácticas internacionales / regionales existentes y emergentes y ha avanzado en la implementación de estos Principios 
 
Informe BBVA
 

De conformidad con lo establecido en la Ley 11/2018, de 28 de diciembre, por la que se modificó el Código de Comercio, el texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 de julio, y la Ley 22/2015, de 20 de julio, de Auditoría de Cuentas, en materia de información no financiera y diversidad (en adelante, la Ley 11/2018), BBVA presenta un estado de información no financiera que incluye entre otras cuestiones: la información necesaria para comprender la evolución, los resultados y la situación del Grupo, y el impacto de su actividad con respecto a cuestiones medioambientales y sociales, al respeto de los derechos humanos y a la lucha contra la corrupción y el soborno, así como relativas al personal.

En este contexto, BBVA incorpora el Estado de información no financiera consolidado en el Informe de Gestión del Grupo, que acompaña a las Cuentas Anuales Consolidadas correspondientes al ejercicio 2020, según se contempla en el artículo 49.6. del Código de Comercio introducido por la Ley 11/2018.

Para el reporte de los indicadores clave de resultados no financieros incluidos en este Estado de información no financiera consolidado se ha utilizado la guía GRI (Global Reporting Initiative), como marco internacional de reporting en su opción exhaustiva.

Asimismo, para la elaboración de la información no financiera contenida en el presente Informe de Gestión, el Grupo ha considerado la Comunicación de la Comisión Europea de 5 de julio de 2017 sobre Directrices sobre la presentación de informes no financieros (Metodología para la presentación de información no financiera, 2017/C 215/01).

En relación a la pandemia de COVID-19, se han incluido secciones específicas a lo largo del presente informe, que describen cómo ha afectado la irrupción de la pandemia al desarrollo de las actividades del Grupo BBVA. Además, en cumplimiento de las recomendaciones emitidas por la European Securities and Markets Authorities (ESMA, por sus siglas en inglés) a lo largo de 2020, se han incluido desgloses específicos en relación a este tema a lo largo del presente informe.

La información incluida en el Estado de información no financiera consolidado está verificada por KPMG Auditores, S. L., en su condición de prestador independiente de servicios de verificación, de conformidad con la redacción dada por la Ley 11/2018 al artículo 49 del Código de Comercio.

Entorno

Entorno y perspectivas macroeconómicas y sectoriales

La economía global sse está viendo fuertemente afectada por la pandemia de COVID-19. Factores de oferta, de demanda y financieros causaron una caída del PIB sin precedentes en la primera mitad de 2020. Apoyado por medidas decididas de política fiscal y monetaria, así como por un mayor control de la expansión del virus, el crecimiento global rebotó más de lo esperado en el tercer trimestre, antes de moderarse en el cuarto, cuando el número de contagios volvió a aumentar en muchas regiones, principalmente en Estados Unidos y Europa. En cuanto al 2021, se espera que la evolución desfavorable de la pandemia afecte negativamente la actividad en el corto plazo y que nuevos estímulos fiscales y monetarios, así como la inoculación de las vacunas contra el coronavirus, respalden la recuperación a partir de mediados del año.

Tras los masivos estímulos fiscales y monetarios para apoyar la actividad económica y reducir las tensiones financieras, la deuda pública se ha incrementado de forma generalizada, y los tipos de interés se han recortado y se sitúan ahora en niveles históricamente bajos. Es posible que sean necesarias medidas contracíclicas adicionales. Asimismo, no se espera una reducción significativa de los estímulos actuales, al menos hasta que la recuperación se consolide.

Las tensiones en los mercados financieros se moderaron rápidamente desde el final de marzo de 2020, tras las decisivas acciones de los principales bancos centrales y los paquetes fiscales anunciados en muchos países. En los últimos meses, los mercados han mostrado una relativa estabilidad y, en ciertos momentos, movimientos de toma de riesgo. Asimismo, los avances relacionados con el desarrollo de vacunas contra el COVID-19 y las perspectivas de recuperación económica deberían allanar el camino para que hacia delante la volatilidad financiera se mantenga, en general, en niveles relativamente acotados.

BBVA Research estima que el PIB mundial se contrajo alrededor de un 2,6% en 2020 y que se expandirá en torno al 5,3% en 2021 y al 4,1% en 2022. La recuperación de la actividad será gradual y heterogénea entre países. Asimismo, diversos factores epidemiológicos, financieros y geopolíticos mantienen la incertidumbre excepcionalmente elevada.

En cuanto al sistema bancario, en un entorno en el que durante varios meses gran parte de la actividad económica ha estado paralizada, los servicios que provee han jugado un papel esencial, fundamentalmente por dos motivos: en primer lugar, las entidades bancarias han garantizado el correcto funcionamiento de los cobros y pagos de las familias y las empresas, contribuyendo de esta forma al mantenimiento de la actividad económica; en segundo lugar, la concesión de nuevo crédito o la renovación de créditos ya existentes reduce el impacto de la desaceleración económica en los ingresos de los hogares y empresas. El apoyo prestado por los bancos durante los meses de confinamiento y las garantías públicas han sido fundamentales para suavizar el impacto de la crisis en la liquidez y solvencia de las empresas, por lo que la banca se ha convertido en la principal fuente de financiación para la mayoría de ellas.

En términos de rentabilidad, la banca europea y española han sufrido un deterioro, debido principalmente a que muchas entidades registraron fuertes dotaciones por deterioro de activos financieros en los primeros dos trimestres de 2020 a consecuencia del deterioro del entorno macroeconómico tras la irrupción de la pandemia. Los niveles de rentabilidad antes de la pandemia seguían lejos de los niveles previos a la crisis financiera anterior, lo que se suma a la acumulación de capital que han realizado desde la crisis precedente y al entorno de muy bajos tipos de interés en el que nos encontramos desde hace varios años. No obstante, las entidades bancarias afrontan esta coyuntura en una situación saneada y con una solvencia que no ha dejado de aumentar desde la crisis de 2008, con unos colchones de capital y liquidez reforzados y, por tanto, con mayor capacidad para prestar.

Europa

En Europa, la Comisión Europea (en adelante, CE) aprobó el fondo de recuperación europeo (Next Generation EU; en adelante, NGEU, por sus siglas en inglés) de 750.000 millones de euros (5,4% del PIB de la UE), a través de subvenciones y préstamos para apoyar la inversión y las reformas. El NGEU es un paso importante para apoyar la recuperación que podría aumentar el PIB de la UE entre aproximadamente un 1,5% y un 2% por encima de la senda prevista en 2024, según las estimaciones de la CE, pero también un reto para absorber recursos e invertir en proyectos eficaces. Además, se prevé que la ampliación de las medidas de apoyo por parte de los países a los sectores más afectados persista al menos en el primer trimestre de 2021. Por su parte, el Banco Central Europeo (en adelante, BCE), en la reunión de diciembre aprobó un paquete de medidas acomodaticias. En particular, amplió el programa de compras de bonos de emergencia para la pandemia (PEPP, por sus siglas en inglés) y la extensión del horizonte de compra hasta al menos marzo de 2022, reajustó las condiciones de las subastas de liquidez TLTRO III y amplió las medidas de flexibilización de los criterios de admisión de activos de garantía. En términos de crecimiento, tras un repunte del PIB de la Eurozona del +12,5% trimestral en el tercer trimestre de 2020, el resurgimiento de las infecciones por COVID-19 desde otoño y las consiguientes restricciones sociales, más estrictas en general, están afectando negativamente a la actividad en el cuarto trimestre de 2020 y es probable que se extiendan en la primera mitad de 2021. Sin embargo, las nuevas medidas de confinamiento son más selectivas, y tanto el sector manufacturero como las exportaciones parecen ser más resistentes, gracias también a la recuperación de la demanda mundial, especialmente de China. Esto podría compensar, en parte, la fuerte caída de la actividad en los sectores de consumo y servicios. BBVA Research espera que el PIB de la Eurozona se contraiga alrededor de un -2,5% en el cuarto trimestre de 2020, lo que resultará en una caída anual del PIB del -7,3% en 2020, mientras que un impulso más débil en el primer semestre de 2021 debería resultar en una recuperación más lenta de lo esperado en para el conjunto del año (4,1%), aunque la distribución de las vacunas y el programa fiscal de la UE deberían apuntalar el crecimiento a partir del segundo semestre de 2021 y en 2022 (4,4%). Además, las políticas fiscales nacionales, la extensión de las medidas de apoyo a los sectores más afectados y el apoyo del BCE deberían impedir que se produzcan efectos negativos más persistentes, que podrían surgir de la oferta, pero también de una demanda más débil o de mayores tensiones financieras.

España

En términos de crecimiento, según las estimaciones de BBVA Research, el PIB español podría contraerse un 11,0% en 2020 y crecer un 5,5% en 2021. Respecto a 2020, el tercer trimestre ha resultado algo mejor de lo esperado en cuanto a actividad, sin embargo el PIB de España estuvo cerca del estancamiento en el cuarto trimestre. BBVA Research espera que la aceleración de la actividad económica en el segundo semestre de este año conduzca a un crecimiento del 7% del PIB en 2022, asumiendo que tanto el consumo privado como la inversión -pública y privada-, se beneficien de la campaña de vacunación masiva, de la política fiscal expansiva y de las favorables condiciones de financiación. Las vacunaciones masivas propiciarán una reducción de la incertidumbre sanitaria, la relajación de las restricciones a la movilidad de los trabajadores y las familias y la apertura de empresas del sector servicios. Estos factores serían claves para impulsar el consumo y reducir los ahorros acumulados durante el período de crisis. Los fondos asociados al NGEU tendrán un efecto creciente a lo largo del tiempo, especialmente en la inversión, lo que también contribuirá a la aceleración económica. Las estimaciones del impacto de estos fondos en la economía siguen apuntando a un efecto significativo en 2021 y los dos próximos años (1,5 puntos porcentuales en promedio por año).

En cuanto al sistema bancario, de acuerdo con los últimos datos disponibles del Banco de España, el volumen total de crédito al sector privado repuntó ligeramente en octubre de 2020 (+2,4% interanual) por el crecimiento de las nuevas operaciones de crédito a empresas desde abril, en el marco de los programas de avales públicos puestos en marcha por el gobierno para hacer frente al COVID-19. Por su parte, los indicadores de calidad de activos continuaron mejorando (la tasa de mora se situó en el 4,57% en octubre de 2020). La rentabilidad entró en terreno negativo en los nueve primeros meses de 2020 por el aumento de provisiones por la crisis del coronavirus y, sobre todo, por los resultados extraordinarios negativos registrados en el primer semestre del año asociados al deterioro del fondo de comercio en algunas entidades. Adicionalmente, el entorno de bajos tipos de interés mantiene presionada la rentabilidad. Las entidades españolas mantienen holgados niveles de solvencia y liquidez.

Estados Unidos

Después de contraerse un 9,0% en el segundo trimestre del año respecto al trimestre anterior, el PIB aumentó un 7,4% en el tercer trimestre, por encima de lo esperado. Los indicadores de actividad sugieren que el proceso de recuperación se frenó de manera significativa en el cuarto trimestre de 2020, en un entorno de fuerte aumento de los contagios de COVID-19. En 2021 se prevé que la progresiva vacunación de la población, así como las políticas fiscal y monetaria altamente expansivas, apoyarán cada vez más la actividad económica. La Reserva Federal (en adelante Fed) muy probablemente se mantendrá comprometida en respaldar la estabilidad financiera y el proceso de recuperación de la actividad, principalmente a través de su política de tipos de interés cero y de su programa de compra de activos. Las políticas contracíclicas de carácter fiscal, que suman ya alrededor del 23% del PIB, podrían ser ampliadas próximamente. De acuerdo con las estimaciones de BBVA Research, el PIB se podría expandir un 3,6% en 2021 y un 2,4% en 2022, tras haberse contraído alrededor de un 3,6% en 2020. Con respecto a la tasa de desempleo, se espera que alcance el 5,4% al final de este año y el 4,8% al cierre del siguiente, muy por debajo de la tasa del 14,7% registrada en abril de 2020, después de que la primera ola de contagios de COVID-19 afectó la economía, aunque por encima del desempleo promedio de 3,7% observado en 2019. Asimismo, el PIB y el desempleo podrían mejorar más que lo previsto si la nueva Administración y el Congreso recientemente elegidos adoptan medidas adicionales de estímulo fiscal.

En el conjunto del sistema bancario, los datos de actividad más recientes proporcionados por la Fed (noviembre de 2020), muestran los efectos de los programas puestos en marcha contra el COVID-19, con tasas de crecimiento interanual de créditos y depósitos del sistema del 3,63% y 20,37% respectivamente. La morosidad sigue controlada; así, la tasa de mora se sitúa en el 1,58% en el tercer trimestre de 2020.

México

Después de un repunte en el crecimiento durante el tercer trimestre del año, la economía mexicana moderó su recuperación en el último trimestre, a lo que contribuyó el anuncio de nuevas restricciones a la movilidad durante los meses de noviembre y diciembre. BBVA Research estima que la economía mexicana se contraiga un 9,1% en 2020 y crezca un 3,2% en 2021. En este sentido, la falta de estímulos fiscales suficientes puede hacer que la recuperación sea lenta. Por otra parte, México ha adquirido dosis de vacunas de diferentes proveedores, lo que implica un impulso a la apertura de actividades económicas. En términos de inflación, esta se mantendrá cercana al centro del rango objetivo del Banco de México y BBVA Research estima que el banco central continúe con el ciclo de bajadas de tasa de política monetaria en febrero para llevarla, gradualmente, desde el 4,25% actual hasta el 3,5% en mayo de 2021.

En cuanto al sistema bancario, con datos de la CNBV a noviembre del 2020, los créditos decrecieron en un 0,79%, observando un aumento únicamente en la cartera hipotecaria, mientras que los depósitos se incrementaron un 11,4% interanual (depósitos a la vista y a plazo). La morosidad aumentó en términos interanuales (4,01% en noviembre de 2020) y los indicadores de capital son holgados.

Turquía

Para Turquía, BBVA Research estima que el PIB ha crecido un 1% en 2020, y espera que aumente un 5,0% en 2021 y un 4,5% en 2022. El PIB del tercer trimestre de 2020 creció más de lo esperado y el sector de los servicios, contribuyó positivamente, mientras que otros subsectores principales también mostraron un fuerte repunte. El banco central (CBRT, por sus siglas en inglés), siguió endureciendo su política monetaria por diferentes canales en el tercer trimestre de 2020, pero en noviembre, tras el nombramiento de un nuevo gobernador, el CBRT, en su reunión de política monetaria, elevó la tasa de interés oficial (repo de una semana) en 475 puntos básicos al 15% y reforzó esta postura en la reunión de política monetaria de diciembre al aumentar la tasa de política otros 200 puntos básicos, hasta el 17%. BBVA Research prevé que el CBRT comenzará a disminuir las tasas gradualmente en el cuarto trimestre de 2021. Las estimaciones de inflación se han ajustado al 10,5% para 2021.

Con datos de noviembre de 2020, el volumen total de crédito en el sistema bancario aumentó un 38,4% interanual. Estas tasas de crecimiento incluyen el efecto de la inflación. El ratio de mora se situó en el 3,97% a cierre de noviembre de 2020.

Argentina

En Argentina, el PIB del tercer trimestre del año sorprendió al alza, impulsado por la disminución en las restricciones de movilidad, con una moderación observada en el último trimestre del 2020. Con esto BBVA Research estima que el PIB se haya contraído un -11% en 2020 y que se recuperará parcialmente hasta alrededor del 6% en 2021. La inflación cerró el año en 36,1%, y para 2021 BBVA Research considera que las autoridades mantendrán la preferencia por evitar ajustes bruscos de tipo de cambio, la congelación de tarifas de servicios públicos y la extensión de cierres para contener la pandemia, aunque serán parciales. Con esto, BBVA Research estima que la inflación cierre el año en 50%. En política fiscal, al final de 2020 se implementaron algunas medidas de ahorro, de manera que el déficit primario habría cerrado el año en torno al 6,5% del PIB, significativamente por debajo de nuestras estimaciones previas. BBVA Research considera que se alcanzará un acuerdo con el FMI hacia el segundo trimestre para refinanciar los préstamos por un importe superior a 50.000 millones de dólares estadounidenses.

En el sistema bancario continúa la senda positiva de crecimiento, tanto de crédito como de depósitos, en 2020, si bien con notable influencia de la elevada inflación. Con datos a octubre de 2020 los indicadores de rentabilidad se deterioraron notablemente (ROE: 15,0% y ROA: 2,2%) debido al efecto COVID-19, tras alcanzar máximos históricos a cierre de 2019. Por su parte, la tasa de mora desciende ligeramente hasta el 4,3% en octubre de 2020.

Colombia

BBVA Research estima una contracción del 7,2% en 2020 y una recuperación parcial del 4,8% en 2021. La dinámica del crecimiento este año será liderada por la construcción de vivienda, uno de los pilares de las políticas de recuperación del gobierno. Por otra parte, la recuperación se verá limitada, por un lado, por el efecto de los nuevos cierres, dados los rebrotes de la pandemia y por otro, por el efecto de la probable reforma fiscal que implicaría mayor IVA. En cuanto a la inflación, los precios alcanzaron su variación más baja desde los años 50, cerrando el 2020 en 1,6%, derivado de la baja demanda y el bajo nivel de traspaso de tipo de cambio a precios. Hacia 2021, BBVA Research estima que la inflación se mantendrá en niveles bajos hasta abril, con un rebote significativo a partir de entonces, hasta alrededor del 2,8% a cierre del año. BBVA Research considera que con la inflación bajo control y la actividad comenzando a normalizarse, el Banco Central dejaría la tasa de interés de política monetaria estable en su nivel actual del 1,75% hasta el segundo trimestre de 2022.

El crédito total del sistema bancario creció un 5,95% interanual a cierre de septiembre del 2020, gracias al crecimiento de la cartera de empresas impulsada por los avales y programas de garantías aprobados por el gobierno durante la pandemia. La tasa de mora del sistema a octubre de 2020 se situó en el 5,04%. Los depósitos totales aumentaron un 15,47% interanual en el mismo período.

Perú

El PIB de Perú sorprendió al alza en el último trimestre de 2020 con una contracción cercana al 3,3%, mucho menor de lo estimado. Esta mejor dinámica fue el resultado de la continua reapertura de la economía después de las medidas de cierres adoptados para limitar la propagación de la pandemia. BBVA Research estima que en 2020 la contracción del PIB se haya situado en el 11,5%. Para 2021 BBVA Research estima que el crecimiento se situará en el 10%. Los sectores que darán impulso a la recuperación serán el de minería y la construcción. Por su parte, las tensiones políticas vistas a final del año han disminuido, sin embargo, las elecciones previstas para abril implicarán incertidumbre política, al menos durante la primera parte del año. En cuanto a la inflación, ésta cerró el año en un 2%, dentro del objetivo del banco central. BBVA Research espera un perfil decreciente en los próximos meses, influido por la débil demanda, y que cierre el año en un 1,6%. El Banco Central ha llevado la tasa de política monetaria al nivel más bajo de la historia, 0,25%. BBVA Research estima que este nivel de tasa de interés se mantenga en el año y que sea hasta la primera mitad de 2022 que se dé el primer aumento en tasa de interés.

El sistema bancario presentó tasas elevadas de crecimiento interanual en créditos y depósitos (+14,0% y +23,6% respectivamente, a cierre de noviembre de 2020), por el fuerte impulso del Plan Reactiva Perú; el sistema presentó peores niveles de rentabilidad en el entorno de crisis actual (ROE: 5,39% a noviembre de 2020) pero con una morosidad contenida (tasa de mora: 3,22% a noviembre de 2020) por las moratorias aplicadas.

Prevención del blanqueo de capitales (AML)

Existe un gran consenso a nivel global en la necesidad de mejorar las políticas contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. En este sentido, la Comisión Europea lanzó una consulta sobre un plan de acción para una política global de la UE sobre la prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo (PBCyFT). El plan pretende implantar un marco regulatorio mejorado, robusto y eficiente que se adapte a la innovación y que asegure una supervisión armonizada, en todos los estados miembros. Se esperan las propuestas legislativas para 2021.

Finanzas sostenibles: hacia la integración en la regulación y en la supervisión prudencial

Durante 2020 se ha continuado avanzando para que los criterios ESG lleguen a las políticas de las entidades y específicamente a sus departamentos financieros y de riesgos, y de que impregne por completo su acción y su cultura corporativa. También en este ámbito, parece que la pandemia ha sido un acelerador.

A nivel global, el FSB publicó su balance de la experiencia de las autoridades financieras en la inclusión de riesgos climáticos físicos y de transición como parte de su seguimiento de estabilidad financiera. La Task Force on Climate-relatedFinancial Disclosures (en adelante, TCFD), creada por el FSB ha publicado a consulta con el objetivo de recopilar opinión sobre las métricas prospectivas (forward-looking) en relación al clima que sean útiles para la toma de decisiones en el sector financiero. A su vez la TCFD ha publicado documentos relevantes en materia de sostenibilidad: su tercer informe de situación en el que resalta el crecimiento de divulgaciones en las empresas ligadas a las Recomendaciones del TCFD; una guía sobre el análisis de escenarios relacionados con el clima y sobre la integración de los riesgos relacionados con el clima en los procesos de gestión de riesgos existentes y por último una guía sobre el análisis de escenarios relacionados con el clima para empresas no financieras.

La UE continúa integrando la sostenibilidad en el sistema financiero y sigue avanzando en el desarrollo de normativa para ello. En este sentido, la Comisión Europea consultó sobre su estrategia renovada de finanzas sostenibles, y se espera se publique a principios de 2021. Además ha consultado sobre una posible iniciativa sobre principios de gobierno corporativo sostenible. Por su parte, Comisión, Consejo y Parlamento acordaron la taxonomía de las actividades sostenibles con un sistema de clasificación común aplicable desde finales de 2021 para los objetivos de adaptación y mitigación. Por su parte las autoridades de supervisión europeas (ESAs, por sus siglas en inglés) publicaron una consulta con un conjunto de normas de divulgación sobre información ESG. La encuesta forma parte de la labor de la EBA para elaborar un proyecto de Normas Técnicas de Implementación (ITS) sobre divulgación de información prudencial sobre los riesgos ESG. También se utilizará para supervisar las expectativas a corto plazo especificadas en el Plan de Acción de la EBA sobre Finanzas Sostenibles. A su vez, la EBA publicó a consulta el documento sobre gestión y supervisión de los riesgos ESG que recoge una gran variedad de temas (definición de factores y riesgos ESG, indicadores cuantitativos y cualitativos). Por último, el BCE publicó las directrices definitivas sobre sus expectativas supervisoras en relación a los riesgos del cambio climático y medioambientales a finales de año.

La regulación en el entorno de la transformación digital del sector financiero

El entorno regulatorio en el marco de la transformación digital también ha estado notablemente marcado por la crisis sanitaria del COVID-19, que ha contribuido a asentar las tendencias preexistentes en la digitalización de la economía. Las lecciones aprendidas durante esta crisis sobre los beneficios de la digitalización han alimentado el trabajo de las autoridades durante este año en el que han actualizado sus prioridades y definido nuevos planes de acción que permitan maximizar los beneficios de la digitalización para la economía. En la UE, esto se ha traducido en la publicación de nuevas estrategias e iniciativas, tanto transversales a toda la economía como específicas para el sector financiero.

En febrero, la Comisión Europea publicó una estrategia para modelar el futuro digital de la UE. Esta estrategia digital se sustenta en dos grandes pilares: fortalecer el uso de los datos, y el desarrollo y regulación de la inteligencia artificial (en adelante IA). En relación al primer pilar, la estrategia de datos, la Comisión Europea anunció una serie de medidas y nuevas regulaciones a adoptar entre 2020 y 2021, encaminadas a facilitar la reutilización de los datos, con un foco en los de carácter público y de empresas. Entre esas medidas, el Reglamento de Gobierno de los Datos publicado en noviembre regulará los denominados “espacios de datos”, destinados a facilitar la agregación de datos de determinados sectores y el desarrollo de marcos para su compartición. Por otra parte, aunque la estrategia no está especialmente enfocada en los datos personales, contempla que en otra nueva iniciativa regulatoria (Data Act), que se publicará en 2021, se podría mejorar el derecho a la portabilidad de datos establecido en el Reglamento General de Protección de Datos. Estas iniciativas sin duda pueden contribuir a aumentar la competitividad de la UE, permitiendo a los ciudadanos y las empresas europeas extraer más valor de sus datos.

En el Libro Blanco de Inteligencia Artificial, el segundo pilar de la estrategia digital, la Comisión Europea propuso medidas para favorecer la investigación y la inversión en IA, y planteó la posibilidad de introducir nueva regulación para ciertas aplicaciones de esta tecnología en sectores designados como de alto riesgo, como la salud o el transporte. Se espera que la Comisión Europea publique su propuesta para regular la IA en el primer trimestre de 2021. En España, a 2 de diciembre de 2020, el Gobierno publicó su Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial, alineada con las iniciativas europeas.

En su esfuerzo por asegurar una economía europea digital y competitiva, las autoridades también han trabajado durante 2020 en la revisión de las normas de competencia, para asegurar que son apropiadas ante los retos de la era digital. Con este objetivo, el pasado 15 de diciembre de 2020 la Comisión Europea publicó una nueva propuesta legislativa que persigue imponer nuevas obligaciones para las plataformas de mayor tamaño, como parte de una nueva regulación de servicios digitales. La modernización de la política de competencia también ha sido una prioridad en Estados Unidos en 2020, como demuestra el informe publicado por el Congreso en octubre en el que se discute el estado de la competencia en los mercados digitales y se plantean opciones para actualizar la política de competencia.

Los planes de trabajo de las autoridades europeas para promover la digitalización del sector financiero también se han renovado este año. En septiembre, la Comisión Europea publicó su nueva estrategia para las finanzas digitales, que marca la hoja de ruta hasta 2024. Además de perseguir un marco regulatorio favorecedor de la innovación, la estrategia busca eliminar las barreras al mercado único digital, entre otras cosas mediante la implementación de un nuevo marco transfronterizo para la identidad digital. También, en gran parte motivada por la entrada de nuevos proveedores de servicios financieros (FinTechs y BigTechs), la estrategia propone una revisión del marco regulatorio y supervisor del sector financiero para asegurar que se cumple el principio “misma actividad, mismo riesgo, misma regulación”.

En línea con la creciente importancia de los datos en el mundo digital, otro de los grandes objetivos de esta nueva estrategia es avanzar hacia un sector financiero más basado en datos. Para eso, la Comisión Europea estudiará cómo facilitar el uso de la IA en el sector financiero, en colaboración con las Autoridades Europeas de Supervisión, así como la posibilidad de extender los principios de compartición de datos, presentes en regulaciones de open banking como la Directiva de Servicios de Pago (PSD2, por sus siglas en inglés), a otros productos y servicios financieros. Para conocer las propuestas de las autoridades en este último punto aún hay que esperar hasta el año 2022; esto es, una vez se hayan desarrollado las nuevas normas para fomentar la compartición de datos en la economía digital (en el marco de la ya mencionada estrategia de datos).

Junto a esta estrategia para las finanzas digitales, la Comisión Europea propuso un nuevo Reglamento sobre Resiliencia Operativa Digital para armonizar los requisitos en toda la UE. Este nuevo Reglamento establece requisitos para la gestión de riesgos tecnológicos y propone la creación de un marco de supervisión directa para terceros críticos (por ejemplo, proveedores de servicios de computación en la nube).

El año 2020 también ha sido muy relevante para el sector de los pagos. Por un lado, el 2 de julio dieciséis grandes bancos de la eurozona, entre ellos BBVA, anunciaron el inicio de la fase de implementación de la Iniciativa de Pagos Europea (EPI, por sus siglas en inglés). El objetivo de esta iniciativa - crear una solución de pagos integral paneuropea aprovechando los pagos instantáneos - es compartido por las autoridades europeas. Así lo demuestra la nueva estrategia para los pagos minoristas de la Comisión Europea, publicada en septiembre, que, entre otras cosas, tiene como objetivo promover las soluciones de pago paneuropeas y los pagos inmediatos con la “nueva normalidad”. También como parte de esta estrategia se anuncia la intención de revisar la ya mencionada PSD2 a finales del próximo año. A nivel global, siguiendo el mandato del G20, el Comité de Pagos e Infraestructuras de Mercado (CPMI, por sus siglas en inglés) y el FSB han publicado en 2020 una hoja de ruta con acciones a desarrollar los próximos años para mejorar los pagos transfronterizos.

Otro ámbito que acaparó mucha atención de los organismos internacionales y los reguladores europeos durante 2020 fue el de los criptoactivos. A nivel global, el FSB publicó en octubre un informe con recomendaciones de alto nivel para la regulación y supervisión de esquemas de “stablecoins” globales. También el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) trabajó durante 2020 en reforzar sus estándares para atajar los riesgos de blanqueo de capitales de este tipo de actividad.

A nivel europeo, en septiembre la Comisión publicó varias propuestas legislativas en este ámbito, entre las que destaca la propuesta de reglamento para regular los mercados de criptoactivos (conocido como MiCA). Esta propuesta incluye normas para regular la emisión de criptoactivos hasta ahora no regulados, incluyendo los “stablecoins”, y a los proveedores de servicios relacionados, como la custodia o el intercambio de criptoactivos. Por su parte, el BCE publicó en octubre un informe y una consulta sobre la posible emisión de un “euro digital”, una moneda digital oficial, de ámbito minorista, que complementaría al efectivo. El Eurosistema no ha tomado una decisión sobre su emisión, pero quiere estar preparado para poder hacerlo en el futuro si fuera necesario.

El año 2020 también ha sido un año de mucha acción regulatoria en el plano digital en cada una de los países. En España, el desarrollo más notable ha sido la aprobación en noviembre de la legislación para crear un sandbox3 regulatorio para el sector financiero. En Turquía, en enero entró en vigor una nueva norma de pagos, que introdujo un nuevo marco de open banking, similar al introducido por la ya mencionada PSD2 en Europa. Las autoridades turcas trabajaron en 2020 para desarrollar las normas detalladas que permitan implementar este marco. También en México las autoridades financieras continuaron desarrollando el cuerpo normativo derivado de la Ley Fintech durante este año.

(3) Campo de pruebas para la experimentación con modelos de negocio novedosos que aún no cuentan con un marco regulatorio claro.

Estrategia y modelo de negocio

Introducción

En 2019, BBVA llevó a cabo un proceso de revisión estratégica para continuar adaptándose a las grandes tendencias que están transformando el mundo y la industria de los servicios financieros. Como resultado de este proceso actualizó sus seis Prioridades Estratégicas, que junto con el Propósito y los Valores son los pilares fundamentales de la estrategia global del Grupo.

Materialidad

BBVA actualizó en 2020 el análisis de materialidad con el que pretende priorizar los asuntos más relevantes tanto para sus grupos de interés (clientes, empleados, accionistas, proveedores o sociedad) clave como para su negocio. La matriz de materialidad es una de las fuentes que alimenta la planificación estratégica del Grupo y determina los aspectos prioritarios sobre los que reportar.

Este análisis integra la perspectiva de los grupos de interés de los principales países donde opera el Grupo: España, México, Estados Unidos, Turquía, Argentina, Colombia y Perú.

Las fases del análisis de materialidad fueron las siguientes:

  • 1. Identificación de los asuntos materiales en 2020. Partiendo de los asuntos materiales de 2019, se revisaron las distintas fuentes de escucha a los grupos de interés que maneja el Banco, así como los estudios de tendencias más recientes y se actualizó este listado. Como principal novedad aparece, como nuevo asunto, la gestión del COVID-19.
  • 2. Priorización de los asuntos en función de su importancia para los grupos de interés. Para conocer las prioridades de algunos grupos de interés se realizaron entrevistas y encuestas ad-hoc en los países alcance del estudio. Para otros grupos de interés, se utilizó Datamaran como herramienta de análisis de datos en todos los países excepto en Turquía, donde se emplearon fuentes locales turcas. En conjunto, las fuentes que permitieron completar el análisis de los grupos de interés, las tendencias globales y los asuntos clave del sector,
  • 3. Priorización de asuntos en función de su impacto en la estrategia de negocio de BBVA. Se realizó una valoración de cómo cada uno de los asuntos impacta en las seis prioridades estratégicas. Los asuntos más relevantes para BBVA son los que le ayudan a conseguir, en mayor medida, su estrategia.

 

 


 


 

Por tanto, los asuntos más relevantes para BBVA en 2020 han sido:

  • Cambio climático: oportunidades y riesgos: Los grupos de interés tienen entre sus principales preocupaciones el cambio climático y esperan que BBVA contribuya a una transición ordenada hacia una economía baja en emisiones, que permita frenarlo. Esto requiere la gestión adecuada de riesgos y también de oportunidades.
  • Solvencia y resultados financieros: Los grupos de interés esperan que BBVA sea un banco con holgura en capital y liquidez, contribuyendo así a la estabilidad del sistema. Además esperan que BBVA sea un banco con buenos resultados financieras a lo largo del tiempo. Es decir, demandan un modelo de negocio sostenible en el ecosistema actual caracterizado por el continuo desarrollo de tecnologías disruptivas y consolidación de las Big Tech como competidoras. Un entorno más competitivo, con más oportunidades y también con más riesgos.
  • Sencillez, agilidad y autoservicio para los clientes: Los grupos de interés esperan que BBVA continúe poniendo la tecnología y la digitalización al servicio de los clientes y del negocio. Así para los clientes será mucho más sencillo y ágil operar con el Banco en cualquier momento y desde cualquier lugar (mobile banking, procesos de contratación totalmente digitales, etc.). Además, las nuevas tecnologías permitirán a BBVA ser más eficiente en su operativa y crear valor para sus accionistas.
  • Salud financiera y asesoramiento personalizado a los clientes: Los grupos de interés esperan que el Banco conozca a sus clientes y en su caso, les proponga soluciones y recomendaciones personalizadas para gestionar mejor su salud financiera y alcanzar sus objetivos vitales. Todo ello de forma proactiva.
BBVA se ha fijado objetivos relacionados con los asuntos materiales de la matriz de materialidad anterior. 

Net Promoter Score

La metodología del Net Promoter Score (NPS o Índice de Recomendación Neta, IReNe), conocida y reconocida a nivel internacional, permite conocer el grado de recomendación y, por ende, el grado de satisfacción de los clientes de BBVA para los diferentes productos, canales y servicios. Este índice se basa en una encuesta que mide, en una escala del 0 al 10, si los clientes de un banco son promotores (puntuación de 9 ó 10), neutros (puntuación de 7 u 8) o detractores (puntuación de 0 a 6) cuando se les pregunta si recomendarían su banco, el uso de un determinado canal o un costumer journey concreto a un familiar o amigo. Esta información es de vital importancia para validar la alineación entre las necesidades y expectativas del cliente y las iniciativas implementadas, establecer planes que eliminen los gaps detectados y brindar las mejores experiencias.

La interiorización y aplicación de esta metodología en los últimos diez años por parte del Grupo proporciona un lenguaje común tanto interno como con los clientes, que facilita la involucración de todos y la integración de la voz de los clientes en todo lo que hace el Banco, desde el origen. Esto se traduce en un incremento constante de la confianza de los clientes, que reconocen a BBVA como una de las entidades bancarias más seguras y recomendables en cada uno de los países en los que está presente.

A 31 de diciembre de 2020, BBVA ha mantenido el liderazgo en el indicador NPS retail en España, México, Colombia y Perú. En Uruguay ha ascendido una posición respecto a 2019, ocupando este año el primer lugar. En Turquía se encuentra en segundo lugar, manteniendo su posición respecto a 2019. En Argentina la percepción del cliente se ha visto afectada por las incidencias sufridas en los canales digitales y el desbordamiento del call center fruto de un mayor uso de estos canales debido a la pandemia, perdiendo el liderazgo en el mercado. Para revertirlo, se han puesto en marcha diferentes planes impulsados desde la Alta Dirección.

Por su parte, en el indicador NPS commercial mantuvo la posición de liderazgo en cuatro países: México, Colombia, Perú, y Uruguay. En España y Argentina se encuentra en segunda posición.

Comunicación Transparente, Clara y Responsable: una palanca para mejorar la salud financiera

Transparencia, Claridad y Responsabilidad, (en adelante,TCR) son tres principios que BBVA integra de forma sistemática en el diseño e implantación de las principales soluciones, entregables y experiencias para sus clientes con el fin de ayudarles a tomar las mejores decisiones para ellos y así cuidar de su salud financiera.

El objetivo que se persigue con ello es, además de ayudar a los clientes a tomar buenas decisiones para sus vidas, mantener y aumentar la confianza que tienen en el Banco e incrementar los índices de recomendación.

Para hacer realidad estos principios se desarrollan tres líneas de trabajo:

  • Implantación de los principios TCR en las nuevas soluciones digitales a través de la participación de expertos TCR en la conceptualización y diseño de las mismas, especialmente en las soluciones digitales de impacto masivo en cliente minorista.
  • Incorporación de los principios TCR en la creación y mantenimiento de contenidos clave para los clientes (fichas de producto, contratos, scripts de ventas, respuestas de cartas de reclamaciones, comunicación relativa al COVID-19, etc.).
  • Sensibilización y formación TCR en todo el Grupo, a través de una comunidad virtual, talleres presenciales, y acciones on-line y una comunidad virtual con más de 24.000 acciones formativas desde 2014 (7.827 en 2020). En 2020 se ha desarrollado un nuevo curso sobre salud financiera para todos los empleados del Grupo.

En 2020 también se han concentrado mayores esfuerzos en uno de los principios de la Claridad (la accesibilidad) y se están generando los mecanismos para que las soluciones globales nazcan accesibles.

La coordinación de estos esfuerzos la realiza un equipo global junto con una red de owners locales en los principales países en los que el Grupo tiene presencia, y en su ejecución participan diferentes áreas y personas de la Entidad.

Indicadores

BBVA cuenta con un indicador para medir su desempeño en TCR: el Net TCR Score (NTCRS), que se calcula siguiendo la misma metodología del NPS y permite medir el grado en el que los clientes perciben a BBVA como un banco transparente y claro, en comparación con sus peers, en los principales países en los que el Grupo está presente.

A diciembre de 2020, BBVA es líder en España, México, Colombia, Perú y Uruguay, ocupa la segunda posición en Turquía y la quinta en Argentina. En Argentina la percepción de los clientes en cuanto a la transparencia se ha visto afectada por las caídas de la plataforma online y la saturación de la atención del call center; aspectos ambos que ya cuentan con un plan de mejora4.

4 Elaboración propia. En el estudio se han considerado los principales peers de BBVA en España, México, Colombia, Perú, Uruguay y Turquía.

Seguridad y protección del cliente

El área de Corporate Security de BBVA, en línea con las prioridades estratégicas de “Excelencia operativa” y “Datos y tecnología”, es responsable de garantizar una gestión adecuada de la seguridad de la información, estableciendo políticas, procedimientos y controles de seguridad en relación a la seguridad de las infraestructuras globales, los canales digitales y los métodos de pago del Grupo con un enfoque holístico y basado en la inteligencia para enfrentarse a las amenazas.

BBVA sitúa los datos en el centro de su estrategia de seguridad junto con otros tres pilares: los procesos de negocio, el comportamiento humano y la tecnología, y lo aborda en su doble vertiente como la representación digital de los activos financieros (ciberdelincuencia con fines lucrativos) y como portador de información identificable personal (enfoque en la privacidad). El enfoque que sigue BBVA cubre tanto todos los nuevos desarrollos como los sistemas legacy, y la protección sigue un sistema de priorización en el que se identifican los activos de datos clave y se implementan planes de protección. Esto, junto con el enfoque renovado en la Gestión de Identidad y de Acceso y en la gestión de riesgos de terceros del Banco, conforma una estrategia integral en torno a la seguridad, privacidad y protección de datos.

Estrategia

La Estrategia de seguridad de información de BBVA reside en 3 pilares fundamentales: ciberseguridad, seguridad de datos y seguridad en los procesos de negocio y fraude. Se ha diseñado un programa para cada uno de estos tres pilares, con el objetivo de reducir los riesgos identificados en la taxonomía desarrollada. Estos programas, que consideran las buenas prácticas de seguridad establecidas en estándares de seguridad internacionalmente reconocidos, son revisados periódicamente para evaluar el progreso y el impacto efectivo en los riesgos del Grupo.

En el marco de la implantación de la estrategia de seguridad, durante el año 2020 se han continuado reforzando las medidas de seguridad adoptadas con el objetivo de garantizar una efectiva protección de la información y de los activos que soportan los procesos de negocio de la Entidad. La implantación de estas medidas, necesarias para mitigar los riesgos de seguridad a los que se encuentra expuesto el Grupo, se realizó desde una perspectiva global y con un enfoque integral, considerando no solo el ámbito tecnológico, sino también los relacionados con personas, procesos y gobierno de la seguridad.

En este refuerzo de las medidas de seguridad destacan las dirigidas a proteger los procesos del negocio desde una perspectiva integral, considerando aspectos relacionados con la seguridad lógica y física, privacidad y gestión del fraude; a garantizar el cumplimiento de los principios de seguridad y privacidad desde el diseño de nuevos servicios y productos; y a mejorar los servicios de control de acceso y autenticación de clientes asociados a la prestación de servicios online, tanto desde el punto de vista de la seguridad como desde el punto de vista de experiencia de cliente, empleando como elemento principal el móvil, en línea con la estrategia de transformación digital de BBVA.

Algunas de las iniciativas desarrolladas durante el año, que se están implantando en el Grupo, para mejorar la seguridad y la protección del cliente en BBVA son las siguientes:

  • Lanzamiento de la tarjeta “Aqua”, la primera tarjeta sin número de tarjeta (PAN) impreso, con CVV dinámico, hecho que refuerza la seguridad al evitar un posible uso fraudulento de los datos de tarjetas.
  • Implantación de mecanismos de autenticación robusta de clientes en e-commerce, reforzando la seguridad en la autenticación al requerir dos de los tres factores de autenticación posibles.
  • Implantación de la funcionalidad “¿Dónde está mi tarjeta?”, que permite visualizar todas las plataformas de e-commerce en las que un usuario ha registrado sus tarjetas.
  • Implementación de biometría conductual y protección de malware para mejorar las capacidades analíticas y de detección de fraude en canales móviles.
  • Ampliación de la sección con consejos de seguridad para concienciar y formar a los clientes acerca de los principales riesgos de ciberseguridad, con el objetivo de que sepan prevenir o manejar potenciales amenazas.

Adicionalmente, se ha continuado con las actividades de comunicación y capacitación de las personas en materia de seguridad y privacidad, mediante la realización de acciones de formación y concienciación dirigidas a todos los empleados, clientes y a la sociedad en general.

Entre las principales campañas, acciones de concienciación realizadas y recomendaciones incluidas en la aplicación, canales online de BBVA y redes sociales, se podrían destacar las relacionadas con la gestión segura de contraseñas, detección de phishing y otros ataques informáticos, detección de estafas cibernéticas, seguridad en las compras online y protección de la información personal.

Otras líneas de acción incluyen la formación de los miembros de la Alta Dirección en materia de seguridad y gestión de incidentes, así como la realización periódica de ejercicios de simulación de crisis, tanto a nivel global como a nivel local, con objeto de mejorar el nivel de formación y concienciación de la Alta Dirección y personal clave de BBVA y garantizar una respuesta inmediata y efectiva en caso de que se produzca un incidente de seguridad.

Gobierno

BBVA ha establecido un modelo de gobierno de seguridad, con objeto de garantizar la efectiva implantación de la estrategia de seguridad definida.

Uno de los principales órganos que constituyen este modelo de gobierno es el Information Security Steering Committee, responsable de la aprobación y supervisión de la ejecución de la estrategia de seguridad de la información y de la efectiva implantación de los programas diseñados para cada uno de los tres pilares que constituyen dicha estrategia. Este Comité se reúne cada dos meses, con objeto de garantizar una adecuada gestión de la seguridad, analizar los posibles nuevos riesgos a los que se encuentra expuesta la Entidad como consecuencia de la transformación digital y aprobar las medidas necesarias para la gestión de los mismos.

Adicionalmente, cada una de las áreas que constituyen el área de Corporate Security dispone de Comités y Grupos de Trabajo responsables de la gestión de las diferentes vertientes relacionadas con seguridad de la información (seguridad en las operaciones, seguridad asociada a la tecnología, seguridad física, seguridad en los procesos de negocio, seguridad relacionada con el personal,etc.). Los temas más relevantes tratados en estos Comités y Grupos de Trabajo son los que posteriormente se elevan al Information Security Steering Committee.

El modelo de gobierno está constituido, por otra parte, por Comités responsables de la protección de la información y de la gestión de fraude, en los que participan tanto el área de Corporate Security como el resto de áreas de la Entidad implicadas.

Por último, se dispone de una Comisión de Tecnología y Ciberseguridad, de la que forman parte el presidente de BBVA y miembros del Comité de Dirección de BBVA, responsable de la supervisión de la estrategia de tecnología y ciberseguridad y de la gestión de riesgos de ciberseguridad. La existencia de esta Comisión permite que el Consejo se encuentre permanentemente informado de los riesgos a los que se encuentra expuesta la Entidad, de las principales tendencias en materia de tecnología y ciberseguridad y de cualquier evento de seguridad que pueda afectar al Grupo BBVA.

Ciberseguridad

En el contexto actual, resulta imprescindible garantizar una protección efectiva de los activos e información de clientes de BBVA.

Durante el año 2020, el Grupo detectó un aumento en el número de ataques, acentuado por la presencia de grupos del crimen organizado especializados en el sector bancario y que trabajan en un entorno de varios países.

Adicionalmente, la pandemia de COVID-19 ha sido aprovechada por los ciberdelincuentes para aumentar el alcance de los ataques de ingeniería social realizados a través de correo electrónico, mensajes SMS, sistemas de mensajería instantánea y redes sociales. Además, ha supuesto la aparición de nuevos riesgos y nuevos desafíos para las empresas, entre los que se podrían destacar los relacionados con la seguridad en el teletrabajo y el aumento de la superficie de exposición.

El Equipo Global de Respuesta a Emergencias Informáticas (Computer Emergency Response Team, CERT, por sus siglas en inglés) constituye la primera línea de detección y respuesta del Grupo a los ataques cibernéticos dirigidos a usuarios globales y a la infraestructura del Grupo, combinando información sobre amenazas cibernéticas de la unidad de Inteligencia de Amenazas. El Global CERT, con sede en Madrid, opera las 24 horas del día, 7 días a la semana y presta servicio en todos los países donde opera el Grupo, bajo un esquema de servicios de seguridad gestionados, con líneas de operación dedicadas al fraude y a la ciberseguridad.

A medida que los ataques cibernéticos evolucionan y se vuelven más sofisticados, el Grupo ha fortalecido sus esfuerzos de prevención y monitorización.

En base a ello, se han incrementado las capacidades de monitorización de sistemas, prestando especial atención a los activos críticos que soportan los procesos de negocio para evitar la materialización de amenazas y, en su caso, identificar de forma inmediata cualquier incidente de seguridad que se pueda producir. Adicionalmente, se han continuado reforzando las capacidades de prevención, detección y respuesta ante incidentes, mediante el empleo de fuentes integradas de información, mejora de las capacidades analíticas y empleo de plataformas automatizadas.

Las medidas implantadas permiten la mejora de la gestión de la seguridad de la información desde un enfoque de carácter predictivo y proactivo, basado en el empleo de servicios de inteligencia digital y capacidades analíticas avanzadas. Con estas medidas se pretende garantizar una respuesta inmediata y efectiva ante cualquier incidente de seguridad que se pueda producir, con la coordinación de las diferentes áreas de negocio implicadas y el apoyo del Grupo, la minimización de las posibles consecuencias negativas y, en caso de ser necesario, el reporte en tiempo y forma a las entidades supervisoras o reguladoras que corresponda.

Además, BBVA revisa, refuerza y prueba recurrentemente sus procesos y procedimientos de seguridad a través de ejercicios de simulación en las áreas de seguridad física y seguridad digital. Equipos especializados realizan de forma periódica pruebas técnicas de seguridad con objeto de detectar y subsanar posibles vulnerabilidades de seguridad. Estas pruebas incluyen tanto pruebas técnicas de las plataformas tecnológicas como simulación de ataques reales de usuarios maliciosos realizados por el “Red Team”. El resultado de estas pruebas es una parte fundamental de un proceso de retroalimentación diseñado para mejorar las estrategias de seguridad del Grupo.

Protección de la información

Las principales iniciativas desarrolladas en este ámbito están relacionadas con la adopción de medidas para asegurar que todos los activos de información del Grupo BBVA se encuentran debidamente protegidos, limitando su uso al propósito de los procesos para los que están destinados y garantizando un acceso controlado a los mismos, en base a lo establecido en las directrices de seguridad de la Entidad. Todas las iniciativas se desarrollan garantizando el cumplimiento de los requerimientos regulatorios aplicables en materia de seguridad y privacidad de los datos, especialmente los de carácter personal.

Las actividades relacionadas con el programa de protección de la información son supervisadas por el Data Protection Committee, en el que están representadas todas las áreas relevantes de BBVA en esta materia.

Para más información sobre la protección de datos personales, véase la sección “Protección de datos” del capítulo “Comportamiento ético”.

Seguridad en los procesos de negocio y fraude

Los esfuerzos en ciberseguridad se realizan siempre en estrecha coordinación con los esfuerzos en prevención del fraude, de modo que existen considerables interacciones y sinergias entre los equipos implicados. Como parte de los esfuerzos para monitorizar la evolución del fraude y apoyar activamente el despliegue de políticas y medidas antifraude adecuadas, existe un Comité Corporativo de Fraude que supervisa la evolución de todos los tipos de fraude externo e interno en todos los países donde opera el Grupo. Sus funciones incluyen: (i) monitorizar activamente los riesgos de fraude y los planes de mitigación; (ii) evaluar el impacto de los mismos en los negocios y clientes del Grupo; (iii) monitorizar hechos, eventos y tendencias de fraude relevantes; (iv) monitorizar los casos y pérdidas de fraude acumulados; (v) llevar a cabo evaluaciones comparativas internas y externas; y (vi) monitorizar incidentes de fraude relevantes en la industria financiera.

Tanto BBVA como sus filiales disponen de seguros de ciberseguridad y fraude, sujetos a determinados límites, deducciones y exclusiones.

Continuidad de Negocio

Para finalizar, durante el ejercicio 2020, se ha continuado reforzando la Continuidad de Negocio desde una perspectiva holística, prestando especial atención a la resiliencia del Banco. De esta forma se consolida la evolución desde un modelo fundamentalmente orientado a velar por la entrega ininterrumpida de productos y servicios en situaciones de gran impacto poco frecuentes aunque plausibles, hacia un modelo en el que se dota a la Organización de la habilidad de absorber y adaptarse ante situaciones con afectación operativa por disrupciones de diversa índole (como pandemias, incidentes cyber, desastres naturales o fallos tecnológicos). Esta transición se ha concretado este año en una intensa actividad de la Oficina de Resiliencia de Negocio que conjuntamente con los Comités de Gestión de Crisis y Comités de Continuidad del Grupo ha tenido un papel muy relevante en la gestión de la crisis derivada del COVID-19 en los numerosos ámbitos donde ha tenido afectación.

La Oficina de Resiliencia del Negocio permite dar coherencia a todo el Sistema de Gestión de la Continuidad de BBVA y mantener los distintos niveles de gestión de crisis coordinados (tanto los de carácter más operativo, al afectar a procesos críticos de Continuidad de Negocio como los no operativos) y gestionados de forma integrada y organizada. BBVA dispone de procedimientos documentados para la gestión de situaciones de crisis, en los que se detallan, entre otros aspectos, el proceso de calificación de la crisis, el proceso de escalado y asignación de responsabilidades, el modelo de gobierno y los procedimientos generales de respuesta ante este tipo de situaciones.

Para más información sobre temas relacionados con la tecnología e innovaciones tecnológicas, véase el capítulo “Tecnología e innovación”.

Atención al cliente

Quejas y reclamaciones

BBVA dispone de un modelo de gestión de reclamaciones basado en dos aspectos claves: resolución ágil de las mismas y, lo más importante, análisis y erradicación del origen de las causas que las ocasionan. Este modelo forma parte de la estrategia global de experiencia de cliente del Grupo BBVA, constituyendo una aportación muy importante a la hora de mejorar los distintos customer journeys y transformando positivamente la experiencia del cliente.

En 2020, las diferentes unidades de reclamaciones del Grupo trabajaron para reducir los tiempos de atención y mejorar la claridad de las respuestas, pero sobre todo en la identificación proactiva de potenciales nuevos problemas que pudieran surgir como consecuencia de la pandemia mundial del COVID-19 y evitar así que se pudieran transformar en causa de reclamos masivos. Con el objetivo de generar tranquilidad y la confianza de los clientes, BBVA trata de dar una resolución rápida a sus problemas, a través de una experiencia sencilla y ágil, y con una respuesta clara y personalizada.

Entorno laboral

Organización del trabajo

Dentro de la transformación de las formas de trabajo en el Banco, en 2019 se lanzó el plan global “Trabaja mejor. Disfruta tu vida” (Work Better. Enjoy Life), que nació para reflejar una cultura basada en el alto rendimiento, la productividad, el empoderamiento de los equipos y el equilibrio entre la vida profesional y personal, es decir, la conciliación.

A lo largo de 2020 BBVA ha continuado trabajando en estos principios adaptándose a la nueva normalidad derivada del confinamiento motivado por el COVID-19 y a que la inmensa mayoría de la plantilla de BBVA tuviese que trabajar desde su domicilio durante un periodo prolongado de tiempo.

Con el objetivo de velar por el cumplimiento de las políticas de conciliación y mantener a los compañeros correctamente informados y vinculados durante esta situación de excepción se lanzó el site “BBVA en Casa”.

Dicho portal, elaborado en español e inglés ha sido uno de los principales canales de comunicación con y entre los empleados de BBVA. 137.200 personas, entre empleados de BBVA y externos visitaron el site desde su lanzamiento, generando un total de 434.498 visitas.

Algunos de los contenidos más destacados del site fueron:

  • Bienestar emocional: sección en el site que ofrece más de 20 vídeos de autoayuda protagonizados por las psicólogas Silvia Álava y Marta Romo, expertas en gestión emocional.
  • #Yomeformoencasa: la iniciativa de formación de BBVA para sus empleados, con decenas de cursos, webinars y contenido personalizado por país.
  • Eventos virtuales (más de 10 eventos virtuales): Charla sobre Fake news con Mario Tascón, El doctor Jordi Vila resuelve algunas dudas sobre el COVID-19, Charla sobre el sueño infantil con el doctor Gonzalo Pin y 4 charlas de BBVA Open Talks University con expertos en educación y emprendimiento.
  • #ShareYourTalent: iniciativa donde los empleados de BBVA compartieron videos con sus talentos más sorprendentes.
  • Historias de un solo equipo: píldoras inspiracionales en las que los empleados de BBVA compartieron cómo han sobrellevado el confinamiento y todo lo bueno que ha surgido de esta difícil etapa
  • Viajar sin salir de casa: contenido elaborado conjuntamente con los países para dar a conocer sus geografías.
  • Arte & Cultura: una página dedicada a descubrir las mejores obras de la colección de BBVA, con completas actualizaciones semanales.
  • Familias: sección con más de 120 propuestas de actividades para toda la familia.

Adicionalmente, BBVA en España firmó un acuerdo con las representaciones sindicales mayoritarias en septiembre de 2019 sobre el registro de la jornada y el derecho a la desconexión digital, siendo la primera entidad financiera en suscribir un acuerdo colectivo en estos términos. El acuerdo se alcanzó en el marco de la obligación legal establecida para las empresas en el Real Decreto-ley 8/2019, de 8 de marzo, de medidas urgentes de protección social y de lucha contra la precariedad laboral en la jornada de trabajo, y con el objetivo de avanzar hacia una cultura organizativa del trabajo basada en la eficiencia y resultados, frente a la permanencia en el trabajo más allá de la jornada/horarios establecidos.

Para cumplir este acuerdo, se creó una herramienta ad-hoc, “Registra tu jornada”, una aplicación donde cada empleado en España registra a diario la jornada realizada, introduciendo la hora de inicio y la de finalización de la misma. Para facilitar el conocimiento de lo que significa el registro de jornada y el uso de la herramienta, todos los empleados disponen de un curso de formación online al respecto. Para BBVA, la creación de dicha herramienta es una palanca que impulsa, consolida y da un paso más en el cambio cultural y de las formas de trabajar.

En cuanto al derecho a la desconexión digital, el acuerdo con la representación sindical también reconoce este derecho a los trabajadores como elemento fundamental para lograr una mejor ordenación del tiempo de trabajo en aras al respeto a la vida privada y familiar, mejorar la conciliación de la vida personal, familiar y laboral y contribuir a la optimización de la salud laboral de los trabajadores. Este derecho se concreta en medidas como:

  • Evitar las comunicaciones desde las 19.00h hasta las 8.00h del día siguiente, y durante los fines de semana y días festivos.
  • De lunes a jueves, evitar convocar reuniones que finalicen después de las 19.00h, o después de las 15.00h en el caso de los viernes y vísperas de festivo.

Libertad de asociación y representación

De conformidad con las distintas regulaciones vigentes en los países en los que BBVA está presente, las condiciones laborales y los derechos de los empleados, tales como la libertad de asociación y representación sindical, se encuentran recogidos en normas, convenios colectivos y acuerdos suscritos, en su caso, con las correspondientes representaciones de los trabajadores. El diálogo y la negociación forman parte del modo de abordar cualquier diferencia o conflicto en el Grupo, para lo que existen procedimientos específicos de consulta con los representantes sindicales en los diferentes países, incluidos los aspectos de salud y seguridad en el trabajo.

En BBVA España, el convenio colectivo del sector de banca se aplica al 100% de la plantilla (menos a los miembros de la alta dirección y de puestos de primer nivel), complementado por acuerdos colectivos de empresa que desarrollan y mejoran lo previsto en dicho convenio, y que son firmados con la representación de los trabajadores. Los representantes de los trabajadores son elegidos cada cuatro años por sufragio personal, libre, directo y secreto, y son informados de los cambios relevantes que se puedan producir en la organización del trabajo en la Entidad, en los términos previstos en la legislación en vigor.

En México se respetan las libertades de asociación y representación locales. De acuerdo con la reforma a la Ley Federal del Trabajo, vigente a partir de mayo de 2019, el Banco cuenta con un proceso para cumplir, de acuerdo a los parámetros que señala la propia legislación, con los requerimientos en materia colectiva que fueron incorporados para las organizaciones sindicales consistentes en el voto libre, secreto y directo. Al final del año, el 33% de la plantilla estaba cubierta por algún convenio colectivo.

En Argentina se respeta la libertad sindical y el compromiso con los derechos laborales, y se valora el diálogo y la negociación colectiva a la hora de alcanzar consensos y solucionar conflictos. El 100% de la plantilla está cubierta por convenio, manteniendo una comunicación fluida con las comisiones gremiales internas a nivel local y con las secciones de la asociación bancaria a nivel nacional.

En otros países de América del Sur, los empleados del Grupo están incluidos en algún convenio colectivo de tal forma que el 100% de la plantilla está cubierta por convenio en Colombia, Venezuela y Paraguay.

Por su parte, las normativas vigentes en Estados Unidos y Turquía no requieren la misma aplicación de convenio a sus plantillas.

Salud y seguridad laboral

BBVA considera primordial la promoción de la seguridad y la salud laboral como uno de los principios básicos y objetivos fundamentales, a los que se atiende por medio de la mejora continua de las condiciones de trabajo.

En este sentido, el modelo de prevención de riesgos laborales en BBVA España está regulado legalmente y en él los empleados tienen derecho a la consulta y participación en estos ámbitos, que ejercen y desarrollan a través de la representación sindical en los diferentes comités existentes, donde se exponen las consultas y se tratan sobre las materias propias de la seguridad y salud en el trabajo, haciendo un seguimiento de toda la actividad en materia de prevención.

El Banco dispone de una política preventiva que afecta al 100% de la plantilla y que lleva a cabo, como actor principal, el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales. Dicho servicio tiene dos líneas de actuación: a) la técnico-preventiva, en la que se realizan, entre otras actividades, las evaluaciones de riesgos laborales, que periódicamente se van actualizando, la elaboración de los planes de actuación para eliminar/minimizar los riesgos detectados, el seguimiento de la implantación de los planes de actuación, la realización e implantación de los planes de emergencia y evacuación, la formación en materia de seguridad y salud, y la coordinación de las actividades preventivas; y b) la de medicina del trabajo, con la realización de los reconocimientos médicos al personal, la protección de empleados especialmente sensibles y la adecuación de los puestos de trabajo con material ergonómico específico, además de la realización de actividades y campañas preventivas con el objetivo de mantener y mejorar la salud de los trabajadores y de contribuir al desarrollo de una cultura preventiva y al fomento de hábitos saludables.

No obstante, este año hay que hacer hincapié en las actuaciones desarrolladas para hacer frente a la pandemia producida por el COVID-19, donde cabe destacar el papel ejercido por el Servicio de Prevención.

Desde el inicio, se establecieron medidas relativas a la organización del trabajo y desplazamientos, así como guías y protocolos de actuación para los empleados de BBVA, siguiendo las indicaciones de las autoridades correspondientes tales como por ejemplo en España, del Ministerio de Sanidad, del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) y de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Asimismo, se adaptaron los centros de trabajo de la siguiente manera:

  • Instalación de cartelería sobre procedimientos higiénicos, mamparas de metacrilato, pantallas faciales, kits de desinfección para el uso de empleados en oficinas y trajes EPIs y máscaras faciales para empleados de determinados centros, como el Centro de Protección de Datos (CPD).
  • Distribución de mascarillas y geles hidroalcohólicos, así como guantes en oficinas de atención al público,
  • Establecimiento de la distancia de seguridad entre los puestos y dotación a las oficinas de cintas separadoras para garantizar una distancia de seguridad de 2 metros.
  • Asimismo, se instauraron procedimientos específicos de limpieza en los centros de trabajo.

Del mismo modo, se ha valorado la vulnerabilidad de los empleados en cuanto a patologías, realizándose desde Salud laboral un estudio exhaustivo de las personas vulnerables dentro de la Organización, indicándose el trabajo en remoto a las mismas y creándose el permiso “Especial Coronavirus” para aquellas personas que por su función no puedan desarrollarlo desde su casa.

La información, procedimientos, protocolos y guías se pusieron a disposición de los empleados en un site específico sobre COVID-19 creado dentro del Portal de Salud Laboral, que fue además compartido con el resto de países del Grupo BBVA.

En una segunda fase, cuando las pruebas de detección del virus estuvieron disponibles, se realizaron diversos estudios poblacionales, así como una estrategia de testeo con estudio de casos y contactos entre los empleados de BBVA, que pivota en tres principios fundamentales:

  • Preservar la salud de los empleados, sus familias y los clientes.
  • Hacer estudios y pruebas a empleados en función de la presencia de síntomas compatibles con el COVID-19 realizando dichos estudios y pruebas tanto de casos positivos como de contactos estrechos, más allá de lo establecido por las autoridades sanitarias.
  • Fundamentar en datos: los resultados de las pruebas han sido fundamentales en la implementación de planes de retorno y la gestión de posibles rebrotes, facilitando la toma de decisiones en base a datos.

Gracias a estas actuaciones se ha logrado que los centros de trabajo sean seguros cuidando así de la salud de los empleados. En todos los casos, se ha hecho seguimiento del estado de salud de los empleados afectados, tanto de los que estuvieran en sus domicilios, como de las personas hospitalizadas, realizándose un acompañamiento a las familias de estos empleados.

Brecha salarial

La Política de Remuneraciones del Grupo BBVA promueve un trato igualitario entre hombres y mujeres, que no establezca ni fomente la diferenciación salarial. El modelo retributivo recompensa el nivel de responsabilidad y la trayectoria profesional, velando por la equidad interna y la competitividad externa.

El ratio de igualdad salarial se calcula como la diferencia de la retribución total media entre mujeres y hombres de la misma categoría profesional, expresada como un porcentaje sobre la remuneración media de hombres, como se refleja en la tabla anterior (Retribución media por categoría profesional, género y países con operaciones significativas) sobre remuneraciones medias por categorías profesionales y género. Este ratio no tiene en cuenta el concepto de puesto de igual valor en el Grupo.

La política retributiva de BBVA define unos puestos, sobre los cuales pivota la compensación. Cada uno de estos puestos tiene determinado un único precio teórico en función de diferentes factores, como el nivel de responsabilidad, complejidad de la función, impacto en resultados, etc. De igual manera, cada puesto tiene definido un valor único ligado a la consecución de los objetivos.

El concepto de puesto de igual valor está reflejado en el cálculo de la brecha salarial que compara la retribución total percibida por los hombres y las mujeres que ocupan puestos de igual valor en el Grupo.

Para cada uno de los puestos anteriores, se calcula la mediana de la retribución total percibida por todos los hombres y mujeres que ocupan dichos puestos. La brecha salarial del puesto se calcula como el porcentaje resultante de dividir la diferencia de las remuneraciones medianas de hombres menos las remuneraciones medianas de mujeres entre las remuneraciones medianas de hombres. La brecha salarial del Grupo se calcula como media ponderada de las brechas obtenidas en cada uno de los puestos.

La retribución total considerada incluye la retribución fija y el bono target ligado a objetivos. No se incluyen elementos como dietas, beneficios sociales, etc., cuyo importe es muy poco representativo dentro de la retribución total de los empleados, y cuyos criterios de concesión e importes están claramente definidos, no discriminando entre hombres y mujeres.

Proveedores

BBVA entiende que integrar los factores éticos, sociales y medioambientales en su cadena de suministro forma parte de su responsabilidad. Así, en 2020, el Grupo consolidó la transformación de la función de compras que se sustenta en los tres pilares básicos del modelo de aprovisionamiento:

  • Servicio, maximizando la calidad y experiencia del cliente interno, al que se acompaña a lo largo de todo el proceso.
  • Riesgo, limitando el riesgo operacional del Grupo en las contrataciones con los proveedores velando así por el cumplimiento de la normativa y los procesos.
  • Eficiencia, contribuyendo a la eficiencia del Grupo a través de la gestión activa de los costes y los proveedores.

 

Dentro del proceso de aprovisionamiento, BBVA trata de realizar una adecuada gestión de los impactos, tanto reales como potenciales, que en el desarrollo de su actividad pudiera generar, y lo hace a través de una serie de mecanismos y normas: Principios Generales de Aprovisionamiento, proceso de evaluación de proveedores y la Norma Corporativa de Adquisición de Bienes y Contratación de Servicios. Estos impactos pueden ser ambientales, producidos por prácticas laborales llevadas a cabo en las empresas de los proveedores; derivados de la ausencia de libertad de asociación; en los derechos humanos; y en general positivos o negativos en la sociedad.

Tanto el proceso de evaluación de proveedores como la Norma Corporativa de Adquisición de Bienes y Contratación de Servicios han sufrido actualizaciones importantes durante 2020, evolucionando hacia una más completa evaluación del riesgo proveedor y hacia un mayor control en todo el proceso de aprovisionamiento.

A través de la implantación del Código Ético de Proveedores en las unidades de compras de todos los países en los que el Grupo está presente, se establecieron unos estándares mínimos de comportamiento en materia de conducta ética, social y medioambiental que se espera que los proveedores respeten cuando proporcionen productos y servicios. Adicionalmente al código ético de proveedores, BBVA cuenta con los Principios Generales de Aprovisionamiento.

Principios Generales de Aprovisionamiento

Los Principios Generales de Aprovisionamiento, recogidos dentro de la Norma de Aprovisionamiento de bienes y servicios, recogen la antigua Política de Compras Responsables, donde se establece, entre otros aspectos, que se debe velar durante el proceso de aprovisionamiento, por el cumplimiento de los requisitos legales aplicables en materia de derechos humanos, laborales, de asociación y de medio ambiente por parte de todos los intervinientes en dicho proceso, así como involucrar a éstos en los esfuerzos del Grupo dirigidos a prevenir la corrupción. Del mismo modo, se asegura que la selección de proveedores se ajusta a la normativa interna existente en cada momento y, en especial, a los valores del Código de Conducta del Grupo, basados en el respeto a la legalidad, el compromiso con la integridad, la concurrencia, la objetividad, la transparencia, la creación de valor, la segregación de funciones y la confidencialidad.

Algunas de las cláusulas incluidas en los pliegos de condiciones y en el modelo contractual son las siguientes:

  • Cumplimiento con la legislación vigente en cada área geográfica y, en especial, con las obligaciones que la misma le impone frente a su personal, la Seguridad Social o sistemas de previsión alternativos, contratación de trabajadores extranjeros, Hacienda Pública, registros públicos, entre otros.
  • Cumplimiento con la legislación vigente en materia de integración social de las personas con capacidades diferentes.
  • Cláusulas que aseguren que se tengan establecidas políticas de no discriminación por razón de género, así como medidas de conciliación de la vida laboral y familiar.
  • Cláusula de igualdad.
  • Cumplimiento con la legislación laboral, seguridad y salud laboral.
  • Declaración de anticorrupción.
  • Adhesión al Pacto Mundial de Naciones Unidas.

En los Principios Generales de Aprovisionamiento se establece, además, dentro del principio de compromiso con el Negocio Responsable, el de sensibilizar, en materia de responsabilidad social, al personal y a otras partes interesadas que intervengan en el proceso de aprovisionamiento del Grupo.

Cadena de suministros

BBVA cuenta con una plataforma tecnológica, Global Procurement System (GPS), que da soporte a todas las fases del proceso de aprovisionamiento en el Grupo, desde la presupuestación hasta el registro de facturas, incluyendo facturación electrónica, y que en 2020 se encuentra operativa en España y México (en ambos con validez legal), Perú, Colombia, Argentina, y Venezuela.

Asimismo, dentro de GPS, BBVA cuenta con la herramienta de aprovisionamiento por catálogo electrónico (SRM), de acceso a través de la intranet, destinada a realizar solicitudes de aprovisionamiento de manera descentralizada; es decir, directamente por el área usuaria. SRM está disponible en España, México, y Perú.

El portal de proveedores de BBVA facilita la relación digital del Grupo con sus proveedores. Se trata de un entorno colaborativo dirigido a empresas y autónomos que trabajen o quieran trabajar con el Grupo BBVA, que les permite relacionarse con el Banco de forma electrónica a lo largo de todo el ciclo de aprovisionamiento. El portal de proveedores consta de dos entornos: uno público, accesible desde la web (www.suppliers.bbva.com), en el que se facilita información general sobre el proceso de aprovisionamiento y sobre los aspectos relevantes de su modelo de compras; y otro privado, que permite a los proveedores operar de forma digital, desde la licitación (subastas electrónicas) y la homologación hasta el pago (facturación electrónica).

Adicionalmente al portal, también se dispone de un directorio de proveedores, una funcionalidad interna accesible desde la intranet desde donde se pueden consultar los datos de contacto e información general del colectivo de proveedores del Banco.

Gestión de proveedores

BBVA realiza un proceso de evaluación de proveedores que ha sido mejorado en el año 2020, ampliando considerablemente el número de aspectos que se revisan en un proveedor: situación financiera, legal, laboral, anticorrupción y lavado de dinero, reputacional, riesgos tecnológicos, concentración y riesgos país, y protección de la clientela, con el objetivo de conocer sus capacidades técnicas básicas y sus responsabilidades legales (normativa laboral o medioambiental, entre otras), y que permite fomentar sus responsabilidades cívicas y validar que comparten los mismos valores que el Grupo en términos de responsabilidad social. En dicho proceso los proveedores deben cumplir con los siguientes puntos:

  • Cumplimiento de los principios sociales y medioambientales de la ONU.
  • Adopción de las medidas internas para garantizar la diversidad e igualdad de oportunidades en la gestión de recursos humanos.
  • Adopción de medidas para impulsar la salud y seguridad laboral y la prevención de incidentes y accidentes laborales.
  • Apoyo de la libertad de afiliación y negociación colectiva de sus trabajadores en todos los países en los que opera.
  • Posesión de algún código de conducta o política para evitar el trabajo forzoso, el trabajo infantil y otras vulneraciones de los derechos humanos en la propia empresa o en la de sus subcontratistas.
  • Posesión de algún código de conducta o política para evitar la corrupción y el soborno.
  • Participación o colaboración en actividades relacionadas con la cultura, el conocimiento científico, el deporte, el medioambiente o sectores desfavorecidos, a través de acciones directas o donaciones, en colaboración con otras organizaciones o instituciones.
  • Contratación de personas con capacidades diferentes.
  • Existencia de una política de responsabilidad corporativa en la empresa.

La evaluación de los proveedores es revisada periódicamente y está sujeta a un seguimiento continuo. A 31 de diciembre de 2020 el porcentaje de adjudicaciones realizadas a proveedores homologados alcanzó el 97%.

En cuanto a proveedores locales, estos suponen el 97% del total de proveedores de BBVA a finales de diciembre de 2020, y un 94% de la facturación total, lo que permite contribuir al desarrollo económico y social de los países en los que está presente el Grupo. En este sentido, proveedor local es aquel cuya identificación fiscal coincide con el país de la sociedad receptora del bien o servicio.

Por su parte, en España, el volumen de facturación de los centros especiales de empleo (CEE) al Banco ha sido de 2,4 millones de euros a 31 de diciembre de 2020. La contratación de los CEE favorece la inclusión y la diversidad.

El área de Internal Audit realizó en 2020 auditorías a proveedores sobre los procesos de aprovisionamiento de bienes y servicios de distintas áreas y sobre el servicio que prestan determinados proveedores, generalmente de outsourcing. Se trata de auditorías basadas en riesgos, y las revisiones se realizan conforme a una metodología interna definida.

 

Otros riesgos no financieros

Las autoridades judiciales españolas están investigando las actividades de la empresa Centro Exclusivo de Negocios y Transacciones, S.L. (Cenyt). Esta investigación incluye la prestación de servicios al Banco. A este respecto, con fecha 29 de julio de 2019, el Banco fue notificado del auto del Juzgado Central de Instrucción nº 6 de la Audiencia Nacional, por el que se declara al Banco como parte investigada en las diligencias previas 96/2017 - pieza de investigación número 9 por supuestos hechos que podrían ser constitutivos de los delitos de cohecho, descubrimiento y revelación de secretos y corrupción en los negocios. Con fecha 3 de febrero de 2020, el Banco fue notificado del auto del Juzgado Central de Instrucción nº 6 de la Audiencia Nacional, por el que se acordó el levantamiento del secreto de las actuaciones. Determinados directivos y empleados del Grupo, tanto actuales como de una etapa anterior, así como antiguos consejeros también están siendo investigados en relación con este caso. El Banco ha venido colaborando y continúa haciéndolo de manera proactiva con las autoridades judiciales, habiendo compartido con la justicia la documentación relevante obtenida en la investigación interna contratada por la entidad en 2019 para contribuir al esclarecimiento de los hechos. A la fecha de aprobación del presente Informe de Gestión, no se ha realizado contra el Banco acusación formal por ningún delito.

El citado procedimiento penal se encuentra en la fase de instrucción, por lo que no es posible predecir en este momento su ámbito o duración ni todos sus posibles resultados o implicaciones para el Grupo, incluyendo potenciales multas y daños o perjuicios a la reputación del Grupo.

Sin perjuicio de lo indicado en el párrafo anterior y en la sección de "Factores de riesgo", durante el ejercicio 2020 se han incoado diversos procedimientos penales contra BBVA, S.A. por la presunta comisión de diversos tipos delictivos. No obstante, lo anterior, hasta la fecha de formulación del presente Informe de Gestión, BBVA, S.A. no ha sido condenada en sentencia firme en concepto de responsable penal.

 https://accionistaseinversores.bbva.com/microsites/cuentasanuales2020/informe-de-gestion/estado-de-informacion-no-financiera/index.html

 

 

 

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